El Leganés acaba goleado a seis días de empezar la Liga

Toledo
3
FIN
0
Leganés

TOLEDO 3 - LEGANÉS 0

El Leganés acaba goleado a seis días de empezar la Liga

El Leganés acaba goleado a seis días de empezar la Liga

Javier Martín

El Toledo ganó con solvencia tras una mala primera parte de los pepineros. La falta de acierto ahuyentó la remontada en la segunda.

El Leganés selló su pretemporada con una dolorosa goleada en contra frente al Toledo en torneo de ferias de la ciudad imperial. Lo hizo atenazado desde los compases iniciales. Un gol de Canario apenas comenzado el duelo amilanó al plan B pepinero. Ninguno de los titulares en el Salto del Caballo estuvo si quiera convocado contra el Atlético.

Sin control del esférico, y débil en defensa, Sergio García (excelso durante todo el encuentro) enloqueció a los de Primera con un doblete que pudo acabar en hat-trick. Sólo en la segunda mitad mejoraron los visitantes, pero la falta de gol se hizo carne en las ocasiones de El Zhar, Mozo y Leonardo. Erik Morán acabó expulsado por doble amarilla tras un final turbio plagado de escaramuzas. Noche toledana para cerrar la preparación a menos de una semana para el debut liguero contra el Alavés.

Nada desde el principio hizo pensar que el desenlace sería otro. La tragedia madrileña comenzó pronto. Lo hizo casi sin querer. Sin que ninguno de los miembros de la expedición pepinera se explicara por qué. La culpa la tuvo Canario. Su zurdazo desde la frontal del área en el minuto tres del partido, seco, ajustado, se pegó al palo derecho de Champagne. La bola le cayó muerta en una zona de nadie. Y como no hubo nadie para presionarle, el extremo tuvo tiempo de ponerla con comodidad. El gol desconectó al Lega. Las espuelas del orgullo no picaron en la piel de sus jugadores. Más al contrario, parecía que los apelmazó bajo un ritmo lento, sin apenas posesión, con escasa claridad de ideas.

El Toledo, en cambio, se sintió crecer. Mucho. Casi se agigantó. Lo hizo a lomos de Sergio García, un extremo virguero que, en la exhibición verdiblanca, parecía un pupilo avanzado de su entrenador. Una evocación de Onésimo en pleno siglo XXI. Gambeta aquí, esprint allá, desbordó con frecuencia y siempre con peligro.

Cuando aún no se había desatado la tormenta, casi le regala el 2-0 a Figueroa. Y como su compañero no lo metió (corría el minuto 21’), Sergio García decidió que lo mejor era ocuparse él de perforar la meta contraria. Lo hizo en un minuto comprimido en dos zarpazos. Dos contras fugaces, centelleantes, que lo dejaron sólo ante Champagne. En ambas definió de dulce. No había pasado ni media hora, y el Lega ya estaba siendo goleado.

Hasta entonces, El Zhar y Koné lo habían intentado con dos ocasiones esporádicas. No hubo ninguna otra hasta el 40’. También fue de El Zhar. Mientras, el Toledo, a lo suyo: dominio, control y peligro. Mucho peligro. En el 45’ Sergio García tuvo el cuarto. Parecía una pesadilla para un Lega que despertó tras el descanso.

Quizá hubo ‘Garitanina’ en la caseta para salir del sueño. El Zhar, Mozo estuvieron a punto de maquillar el marcador en los primeros 15 minutos de la segunda mitad. Pero el peligro no cesaba. El árbitro le anuló un tanto más a los locales en el 54’. No pregunten a quién. El de siempre. Sergio García.

El Zhar de nuevo, Leonardo y Mozo pudieron maquillar el resultado. Pero no era la noche. Fue imposible en todas las tentativas de un Leganés que acabó calentándose en un puñado de escaramuzas con el Toledo. Piques que parecían de competición. Por mucho que fuera un amistoso. Fruto de la tensión, Erik Morán se marchó expulsado en el 90’, sólo 15 segundos antes del final del partido.

Y entre tanto, Garitano observó lo que restaba de encuentro sentado en el banquillo, sin dar un grito. Ni una orden. No es una estampa habitual en un técnico de tensión perenne. Su malestar sin histrionismos en la banda fue el reflejo de la impotencia con la que los pepineros sellaron la pretemporada y una mala noche. Toda una noche toledana.

Garitano: “Nos ha faltado ambición y humildad desde el minuto uno”

El entrenador del Leganés carga contra la actitud de su equipo en la goleada encajada en Toledo: “A la goleada no le doy importancia; a estas carencias, sí”

Asier Garitano abandonó el Salto de Caballo en Toledo con ánimo calmado. Al pie del autobús que llevaba al Leganés de vuelta a casa, su gesto parecía relajado. Nada en su mirada desvelaba que, sólo media hora antes, los suyos habían caído goleados ante un Segunda B en el último partido de pretemporada, a sólo seis días de empezar la Liga contra el Alavés. Tres a cero, para ser exactos. La segunda derrota de un sábado que empezó contra el Atlético. También con derrota.

Pero frente a los rojiblancos hubo actitud. Ganas. Entrega. Lo que faltó luego a la noche. Carencias que encresparon el verbo del preparador de Bergara apenas comenzaron las preguntas sobre lo sucedido en la ciudad imperial.

“A la goleada no le doy importancia”, empezó a explicar a AS, único medio presente en la trastienda del estadio. “Le doy importancia a la falta de humildad y de ambición que ha mostrado el equipo desde el primer minuto. Una vez te falta eso, luego lo otro es consecuencia”, comenzó a disparar sin alzar la voz, pero con la rotundidad de sus opiniones pegada a cada palabra.

“Entiendo cómo va la pretemporada, cómo ha ido la mañana, cómo va la tarde… pero no me han gustado las actitudes. Jugar mal al fútbol hemos jugado muchas veces, muy mal, también muchísimas veces, pero nos ha faltado humildad en situaciones. Esa autoexpulsión de Erik Morán, la situación que se ha dado luego con la entrega de trofeos, eso es lo peor, lo que me menos me gusta por encima del resultado”, dijo refiriéndose a dos episodios concretos.

El primero habla de cómo Erik Morán vio la roja a falta de quince segundos para el final del partido por una entrada a un contrario. El segundo se refiere a cómo, durante casi cuatro minutos, no ha habido representante alguno del Leganés que haya subido al palco a recoger la copa de subcampeón del trofeo de ferias que se disputaba. Primero se anunció la presencia del capitán, Mantovani. Finalmente fue Raúl García el encargado de recoger el trofeo.

Garitano siguió con la explicación. “Nos ha faltado humildad, estar preparados para poder jugar. Y en esa falta de ambición, de humildad, el máximo responsable soy yo. Porque siempre soy el máximo responsable de todo y hoy no habré sabido motivar a la gente para afrontar un partido”, se autoculpó.

En la segunda parte la imagen del Lega fue algo mejor. Al menos se notaron menos las carencias de ímpetu. “¿Qué si les he dicho algo al descanso? No me acuerdo…”, empezó a vacilar Garitano con su habitual sorna norteña. Repreguntado por una posible ‘Garitanina’, algo admite. “Seguramente algo les habré dicho, sí. ¿Garitanina? No…tranquilo. Tranquilo…”, desveló.

Lo sucedido, sin embargo, no tendrá consecuencias en el debut liguero. “No me va a condicionar a la hora de hacer el once contra el Alavés. Para eso soy bastante tranquilo. En 

esto había componente físico y de otras situaciones. A partir de mañana que acabamos pretemporada, día de fiesta y a seguir. No me condiciona para el viernes”, insistió.

Cuestionado por el posible fichaje de Iturbe (el Leganés negocia con la Roma la llegada de este atacante paraguayo), el preparador tiró de sorna. “ ¿Iturbe? Ni idea. Sí, le conozco de oídas. Lo he leído en el periódico que lo querían muchos equipos. No tengo ni idea de si es alto, pequeño… No lo sé”, zanjó antes de subir las escaleras del bus y encabezar el retorno a casa de la expedición pepinera.

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