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España pierde el Europeo Sub-17 en la tanda de penaltis

EURO SUB-17 | PORTUGAL 1 - ESPAÑA 1 (5-4)

España pierde el Europeo Sub-17 en la tanda de penaltis

España pierde el Europeo Sub-17 en la tanda de penaltis

TOFIK BABAYEV

AFP

Logró empatar ante Portugal en el tiempo reglamentario con un tanto de Brahim, pero Morlanes falló desde los once metros y evitó la reconquista del título ocho años después.

No pudo ser. España cayó de la forma más cruel una vez más. En los penaltis, por tercera vez consecutiva en un año. En el Europeo pasado, la tanda contra Alemania dejó a la Rojita fuera en cuartos. Otra vez los once metros la apearon del Mundial ante Inglaterra tres días más tarde. Ahora, en la gran final, de nuevo los penaltis separaron a los de Santi Denia de un título que ya acariciaban. El seleccionador lo probó todo, incluso el cambio de portero, pero de nuevo le tocará tener pesadillas con los lanzamientos desde los once metros. Así es el fútbol de cruel. Fue Morlanes, el capitán y cerebro de esta Selección, quien probó el sabor amargo de errar el disparo decisivo. Le costará borrarlo de su mente en los próximos días, pero le hará más fuerte.

El partido fue un intenso e igualado desde el primer minuto entre las dos mejores selecciones del torneo. El destino fue cruel de nuevo con España, pero Portugal es una campeona justa. Igual que lo hubiera sido La Rojita. En ocasiones, para romper la igualdad, es necesario echarlo a suertes. Y esta vez le tocó a los portugueses la cara bonita del azar. Así deben aceptarlo estos chavales de apenas 17 años y regresar de Azerbaiyán con la cabeza bien alta, con el orgullo de saber que no se pudo hacer más.

Inicio complicado

El choque tuvo un ritmo trepidante desde el inicio, aunque Portugal se impuso en el terreno físico en los primeros 20’. España aguantaba su momento replegada, tratando de no cometer errores. Quina avisó en el 23’ con un remate al larguero y en el en el 27’ Dalot se incorporó bien al ataque y cruzó un derechazo al que no llegó Peña. El choque se ponía cuesta arriba, pero La Rojita demostró la misma personalidad que en semifinales contra Alemania y se lanzó al ataque sin titubeos. El premio, esta vez, no tardó. En el 32’ Brahim Díaz puso la fe suficiente para que su altura (1,70 m.) no fuera un problema a la hora de elevarse por encima de su defensor y poner las tablas con un remate de cabeza. Otra vez aparecía el malagueño en el momento más complicado. Conviene ser prudente en las comparaciones en chavales tan jóvenes, ya que el halago muchas veces debilita más que ayuda. Pero a pocos o ningún chico de esta edad se le había visto llevar el balón pegado al pie en las conducciones de una manera tan similar a Messi como lo hace Brahim. No es casualidad: es su gran ídolo desde pequeño. Su obsesión siempre fue imitar las cosas que le veía hacer por la televisión y, por el momento, va camino de conseguirlo.

El gol impulsó a España, que se hizo dueña del partido con un Morlanes que volvió a estar imperial en el mediocampo. Los portugueses quedaron desorientados y cometieron el error de dar metros a Brahim, que comenzó a divertirse cada vez que tenía el balón en su poder. Después del descanso, La Rojita mantuvo el dominio pero no lo supo traducir en ocasiones claras. Una concesión que aprovechó Portugal para estirarse en el tramo final, apoyándose en un físico superior. Sin embargo, tampoco lograron inquietar demasiado a España. El final era inevitable: los penaltis.

Penaltis

Fue entonces cuando Santi Denia quiso dar un giro a la situación y cambió de portero. Una decisión valiente, pero equivocada. Iñaki Peña fue el portero de las dos tantas perdidas en el anterior Europeo, en las que no detuvo ningún lanzamiento. Tampoco lo logró en los penaltis decisivos en la Ronda Élite, ante Bélgica, que daban acceso directo al Europeo. Tres tandas seguidas sin detener ninguno pesaron demasiado y el seleccionador sacó a Adrián López en el último minuto, imitando lo que ya hiciera Van Gaal en el pasado Mundial con Krul y Cillessen. Sin embargo, la jugada no salió bien y el portero del Espanyol tampoco pudo atrapar ningún lanzamiento. No sería justo responsabilizar de ello al joven guardameta. Tampoco a Morlanes, que falló el decisivo. Simplemente el destino, de nuevo, tenía reservado el final más cruel posible para España. Portugal es campeona de Europa Sub-17 con justicia y La Rojita la subcampeona más digna posible.

 

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