Lucas Vázquez: "¿Dónde querré estar? Eso lo guardo para mí"
El extremo perico, que este domingo vuelve a su tierra para medirse al Deportivo, charla con AS sobre su futuro una vez acabe esta temporada.


Lucas Vázquez ha sorprendido a todo el mundo en el año de su debut en Primera División. El gallego ha demostrado tener nivel de sobra para ser un jugador importante en la máxima categoría española, lo que ha hecho despertar el interés de varios equipos. El primero es el Espanyol, el cual quiso ejercer la opción de compra prácticamente desde el principio.
—Tendrá ganas ya de que llegue el domingo para jugar en su tierra, ¿no?
—Está claro que jugar en A Coruña, contra el Depor, delante de mi gente, de mi familia y amigos, hace que el partido sea especial para mí.
—Sin embargo, nunca llegó a militar en el Depor…
—Yo siempre estuve cómodo en el Ural, allí me trataron muy bien siempre, y tampoco decidí el cambio de irme al Depor. Y creo que tampoco me salió mal del todo.
—Pero alguna vez le tentarían para ficharle, ¿no?
—Alguna vez me llamaron, pero preferí esperar un poco.
—¿Verdad que usted de chaval era del Depor?
—Sí, de pequeño fui socio y la verdad es que soy simpatizante.
—Entonces, su ahora entrenador Sergio González sería uno de sus ídolos de infancia.
—(Sonríe) A Sergio le vi jugar muchos partidos e incluso estuve en el campo el día que lo presentaron, en un Teresa Herrera. Era un gran futbolista.
—Enfrentarse a Manuel Pablo también le resultará extraño, en tal caso.
—Sí. Desde pequeño lo veía en el campo desde la grada. Ahora verlo frente a frente en el césped será muy bonito.
—¿Iba usted como niño a pedir autógrafos a los entrenamientos del Depor?
—No, a eso no llegaba.
—Lo que sí tenían sus abuelos era un restaurante, en Curtis, al que iban las promesas del Fabril…
—Sí, mandaban allí a los jugadores para que se engordasen, en verano, durante unos 15 días, para que así llegasen mejor al inicio de la pretemporada.
—Ahora sería impensable.
—No, ahora resultaría complicado. En pretemporada no se come demasiado bien.
—Cambiando de tercio, ¿lo del Atlético fue un puntazo?
—Hicimos buen partido en líneas generales, con el equipo intenso con y sin balón. Quizá al final nos faltó ese gol para llevarnos la victoria, pero el punto nos dará confianza para el futuro.
—Lástima que no tuvieron demasiadas ocasiones…
—También jugábamos contra el Atlético, que defensivamente está muy trabajado, y que a partir de la expulsión de Miranda colocó dos líneas de cuatro por las que era imposible penetrar. Ellos hicieron muy bien su trabajo y nosotros no estuvimos del todo finos.
—¿Esperaba que fuera así el año de su debut en Primera?
—Siempre confío en mí mismo, y en mi cabeza estaba hacer las cosas bien. Lo que estoy viviendo es muy bonito, y lo que quiero es seguir mejorando.
—¿Faltó una guinda como alcanzar la final de Copa?
—Fue una pena no poder culminarlo pasando a la final, pero nos quedamos con los buenos partidos que hicimos, con las buenas sensaciones, con lo comprometida que la gente estuvo con nosotros. Ojalá se pueda dar más veces.
—Con Europa lejos y la salvación cerca, ¿cómo se puede ilusionar de nuevo a la gente de aquí a final de curso?
—Lo que tenemos que hacer es ganar partidos, es lo más importante para asegurar la permanencia. Si en ese momento enlazamos un par de victorias, nos podremos acercar a la séptima posición y a partir de ahí, ver lo que pasa.
—¿Han hablado en el vestuario de la carambola de ser octavos y poder ir a Europa?
—Lo comentamos cuando salió publicado en la prensa: ¡Ojalá se pueda dar!
—¿Dónde se ve Lucas Vázquez la temporada que viene?
—La verdad, si soy sincero, es que a día de hoy no sé si estaré aquí o en otro sitio. De modo que por ahora quiero disfrutar, jugar, seguir trabajando y mejorar.
—Y si es sincero, como decía, ¿dónde quiere estar la temporada próxima?
—Eso me lo guardo para mí.
—¿Le reconforta, no obstante, que hace meses que el Espanyol quiere ejercer el derecho sobre su compra?
—Por supuesto. Todas esas palabras son un halago para mí, un reconocimiento a mi fútbol, a mi trabajo, y por eso estoy muy agradecido.
—¿Sabe algo del Liverpool?
—No tengo ni idea.
—¿Pero le ha llegado alguna oferta de allí, algún interés?
—No sé nada, no sé lo que pasará.
—¿Se ve en el Real Madrid?
—Me veo en mi casa.