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Torres cumple hoy 30 años

Fernando Torres: “Ganar como lo hace el Atlético es más bonito"

Torres cumple hoy 30 años. “Lo de El Niño cada vez queda más lejano”, comenta el delantero al inicio de la conversación con AS en la ciudad deportiva del Chelsea.

—¿Recuerda aún la prueba que hizo en el Parque de las Cruces?

—Sí, claro. Recuerdo que fui con muchos nervios y ver un montón de niños muy nerviosos. Me acuerdo del entrenador Víctor Peligros y de Manolo Briñas, que estaban dando las alineaciones, del reparto de petos. Nos dijeron: ahí tenéis un campo de fútbol y 15 minutos para que os digamos si valéis o no. En la vida las pruebas son así, son momentos.

—¿Y le pusieron un 10 en todo, hasta algún 12?

—Eso es porque Manolo Briñas me tenía cariño desde ese día. Tengo muy claros los recuerdos de todo lo que he hecho, de todas las primeras veces, de todos los primeros días en el fútbol. Las tengo en la cabeza y no se me van.

—¿Qué queda de aquel crío que ganó la Nike Cup en Reggio Emilia en 1999?

—De aquel niño quedan los valores y las cosas que he aprendido durante toda mi vida en la cantera del Atlético. Eso que al final es la base de lo que te vas a convertir. Cuando eres niño juegas con tus amigos y lo único que quieres es que te pasen la pelota y disfrutar. Cuando eres niño, ganar es lo de menos. De mayor ya hay que ganar para disfrutar.

—¿La lesión de rodilla que tuvo a los 16 años, meses antes de su debut como profesional, le sirvió para madurar?

—En aquella época ya se hablaba algo en la prensa de mí y se decía que era un jugador importante de la cantera. Yo no me veía así. Yo seguía jugando al fútbol porque iba con mi equipo y era titular, aún en esas fechas si un día me hubieran dicho que no iba a jugar, me hubiese vuelto al Rayo 13 de Fuenlabrada a jugar allí. No tenía esa ambición, no era una prioridad en mi vida ser futbolista, jugaba porque disfrutaba. La lesión fue una prueba más que hubo que pasar. Cuando estás lesionado, tienes que aprender a caminar, aprender a utilizar tus músculos otra vez, aprender la técnica de carrera, de sprintar, tienes que muscular. Era un proceso más. Una vez listo para entrenar ya quería jugar. Hoy entiendo que fue un proceso entonces fue lo que tocaba.

—¿Fue precipitado su debut en el primer equipo del Atleti para tapar el no ascenso, fue un paraguas para dar ilusión a los atléticos?

—Sí, puede ser. Otro ejemplo parecido lo hemos visto con Oliver Torres, un talento espectacular que llega a un equipo que está siendo campeón y tiene mucho más difícil jugar. Las circunstancias sí me llevaron a tener un debut más precipitado y lo que me ayudó a llevarlo con naturalidad y a que la presión no me comiera fue el ambiente que tenía tanto en mi casa como en el vestuario. Yo no era consciente de si me ponían para quitar la presión. Acababa de entrenar, me recogía mi padre, porque yo con 17 años aún no tenía carnet, y me llevaba a casa, al colegio y al día siguiente lo mismo. Fui consciente de todo esto mucho más tarde.

—¿Recuerda las sensaciones del gol de Albacete?

—Estuve en el momento justo en el lugar adecuado y puse la cabeza ahí para que diera en el palo y entrara. Fue un punto de inflexión importante, quizá si no hubiera marcado ese gol la temporada siguiente habría empezado en el segundo equipo, quién sabe.

—¿Es consciente de que hizo a muchos niños del Atleti y que mantuvo la esperanza de esa afición en los momentos más duros?

—Me gusta mucho cuando me lo dicen sus padres y muchos de esos niños que hoy ya no son niños me lo dicen: “Yo me hice del Atleti por ti”. Yo cuando me hice del Atleti me fijaba en sus jugadores. Me fijaba en Kiko, en Pantic, en Simeone… Y al final empiezas a tener simpatía por un jugador y le sigues a él y automáticamente a su equipo. Yo seguí al equipo primero, pero hay mucha gente que sigue a jugadores y allá donde van son aficionados del equipo en el que juegan.

—¿Cómo se le ocurrió celebrar la Eurocopa y el Mundial con el escudo del Atlético? ¿No se enfaron en Liverpool, que era su equipo entonces?

—El Liverpool lo sabía desde el día que me fichó y yo me despedí: el Atleti lo voy a llevar siempre en el corazón y eso siempre será así. El equipo en el que esté lo defenderé incluso por encima del Atleti porque es a quien me debo, pero los sentimientos no se pueden cambiar. Hoy en día el Atleti no necesita nadie que lo reivindique, no hace falta poner el escudo del Atleti en ningún sitio porque ya lo hacen ellos solos. Entonces eran años complicados y había escudos del Barcelona y del Real Madrid y camisetas de Andalucía y de Cataluña y por qué no iba a estar el escudo del Atlético si estábamos en Madrid y había muchas camisetas del Atlético y muchos aficionados que me ven a mí como uno de ellos. De hecho, la bufanda me la tiró un chico del Atleti…

—¿Cómo ha vivido los éxitos del equipo desde 2010, los cinco títulos?

—Orgulloso del trabajo que se ha hecho. Parece que es de hace pocos años, pero es un trabajo que viene de muy atrás incluso antes de que yo llegara al primer equipo. Se necesita dinero para competir y el Atlético después de la intervención estaba en una situación muy incómoda y muy retrasada respecto a sus rivales para competir y ha costado mucho tiempo. Eso hay que unirlo a los últimos años donde las cosas se han hecho muy bien a nivel deportivo y desde que llegó el Cholo se ha dado un gran salto de calidad. Estoy tremendamente orgulloso de lo que están haciendo.

—¿Imaginaba que vería al Atlético competir con Madrid y Barça?

—No, no lo esperaba todavía. Hace falta muchísimo trabajo, mucho más que los demás, para compensar ese desequilibrio económico y lo están haciendo con trabajo. Ganar así es más bonito.

—¿Nunca cerró las puertas a su regreso, se puede producir realmente o es una utopía?

—En fútbol nunca se sabe. No sabes donde vas estar mañana, ni dentro de una semana ni dentro de diez años, ¡cómo voy a contestar a esa pregunta!

—¿Le gustaría entrenar a las órdenes del Cholo?

—Al Cholo le tengo mucha admiración desde que éramos compañeros, me ayudó mucho. Me enseñó a ser capitán, me enseñó muchas cosas en nuestras temporadas juntos en el Atleti. Siempre quiero trabajar con la gente que admiro. Admiré desde fuera a Rafa Benítez y tuve la oportunidad de trabajar con él. Lo mismo con José Mourinho o con Luis Aragonés. He tenido la suerte de trabajar con gente que, cuando la veías desde fuera decías: “Qué tienen, cuál es su secreto, por qué todos los equipos donde van funcionan...”. Simeone es como Guardiola o como otros entrenadores que te gustaría ir a ver cómo entrenan para aprender.

—Le quedan dos años de contrato en el Chelsea, ¿se plantea el regreso al Calderón?

—Nunca se saben las vueltas que da la vida. No tengo por qué encontrarme con Simeone ni aquí, ni en el Atleti. Quién me iba a decir que me iba a encontrar con Rafa Benítez en dos equipos ingleses diferentes.

-Su etapa en Liverpool fue maravillosa, ¿qué recuerdos le quedan de Anfield?

-Jugué tres años y medio allí y me hicieron sentir como en casa, como en el Calderón. El cariño de la afición era tremendo y me hizo jugar con una tranquilidad y con una confianza impresionante.

—Los hinchas del Liverpool le adoraban, ¿cree que ya han entendido su marcha?

—No la han entendido porque todo lo que han escuchado ha sido la versión que algunas personas del club han dado a los medios y han difundido entre los aficionados. Han vendido esa etiqueta, que no es la realidad. Seguro que no es fácil entender que un jugador se vaya, pero yo me quedo con los miles de cartas que recibo aquí en Londres, de aficionados del Liverpool dándome las gracias y diciéndome que ahora me siguen aunque esté en otro equipo. El último año que fuimos a jugar a Anfield se acercó a nuestro hotel un señor de más de 70 años casi llorando y me dio las gracias y me deseó lo mejor. Habrá de todo, pero los aficionados del Liverpool con los que me he cruzado han tenido palabras cariñosas para mí.

—Se fue para ganar títulos y lo logró, ¿cumplió sus expectativas en el Chelsea?

—En dos temporadas y media llevo una Champions, una Copa y una Europa League, me quedan años más en el Chelsea para seguir sumando títulos.

—¿Le ha presionado ser el fichaje más caro de la historia de la Premier?

—No. Eso no te puede afectar. Sí afecta a la reacción de la gente según tu rendimiento. Si pagan por ti 50 millones de libras, esperan una cosa de ti y las críticas son mucho mayores y las reacciones son más exageradas para lo malo. Para lo bueno es lo normal, porque estás obligado a marcar. La gente del Chelsea lo ha entendido perfectamente…

—Con su cántico ese de “Torres marca cuando quiere”…

—Desde el primer día me han apoyado. Yo lo había visto cuando venía de rival que un jugador cuando más necesita el apoyo de la afición, ahí está. Lo he visto con Lampard, con Terry o con Cole que cuando han tenido problemas, esta afición les ha dado mucha seguridad.

—¿Cómo es Abramovich? ¿Se deja ver?

—Sí, viene de vez en cuando por aquí y es una persona muy cercana.

—¿Ha tenido trato personal con él?

—Como todos, el trato de un dueño con un jugador, dentro de la normalidad.

—¿Cómo es Mourinho?

—Mourinho es una persona normal, trabajadora, que le gusta tener el concepto de equipo por encima de cualquier cosa y cuando va un sitio o a otro, y sigue ganando títulos allá donde va, es por algo.

—¿Mou no tiene nada contra los españoles?

—No. Él y su equipo tienen un buen recuerdo de España, de su paso por el Real Madrid, ahí están sus números, sus récords y todo lo que ha hecho allí. Por supuesto que no tiene nada en contra de los españoles .

—Y Ancelotti está haciendo un buen trabajo en el Madrid. Usted le tuvo en el Chelsea, ¿qué tipo de entrenador es?

—Carlo es un entrenador muy Real Madrid, cuando le conocí pensé que lo haría bien allí. Ancelotti ha sido futbolista, conoce al futbolista, sabe cómo tratarlo, sabe cómo dar confianza a sus piezas importantes y, sobre todo, es una personal muy tranquila, muy abierta. No le va a afectar la presión y está haciendo un gran trabajo. Es un gran entrenador y ahí están los resultados. No es fácil llegar al Madrid y estar ahí.

—¿Y Benítez? ¿Cómo ha sido de importante para usted?

—Rafa fue un punto de inflexión en mi carrera. Pase a ser del jugador que juega al fútbol al jugador que empieza a entender el fútbol y empieza a aplicar lo mejor de sí mismo para el bien del equipo. Rafa me enseñó a pensar en fútbol, no sólo a jugar.

—Torres 106 veces internacional; 36 goles. En 2001 fue Campeón de Europa Sub-16 con gol de Torres en la final. En 2002, campeón de Europa Sub-19 con gol de Torres en la final. En 2008, campeón de Europa con la absoluta con gol de Torres en la final. En 2010, campeón del mundo. En 2012, campeón de Europa con gol de Torres en la final y máximo goleador del campeonato. Siempre ha rendido en fases finales con España…

—He tenido suerte en todas las categorías de ser campeón y ser parte del equipo y ser protagonista. La Selección es muy especial para mí. Siempre me ha emocionado la llamada de la Selección, sea la uno, la cien o la 107.

—¿Se ve en el Mundial?

—En fútbol no sabes donde vas a estar dentro de un mes. Voy a trabajar, que es lo único que sé hacer y esta recta final es muy importante. El Mundial está a la vuelta de la esquina y los que mejor lleguen serán los que irán.

—Para la Eurocopa 2012 y la Confecup tampoco estuvo en la penúltima lista y luego fue y acabó pichichi…

—Hay que seguir trabajando. Ahí están mis números. El Mundial no es cualquier torneo, tiene que ir la gente más preparada y para eso hay un seleccionador que hace la lista y espero que este final de temporada sea muy bueno para mi equipo, estamos ahí en la liga, en la siguiente ronda de Champions, puede ser un gran final de temporada. Cuantos más partidos importantes juegues y cuantos más pelees por cosas, la exigencia es mayor y ahí es cuando mejor he rendido.

—¿Recuerda cuando Luis Aragonés les decía en sus míticas charlas que se le ponía la carne de gallina al enfundarse La Roja? ¿Llegaba al grupo ese mensaje de La Roja?

—Llegaba porque en ese momento no lo veíamos así. La Selección era un premio, pero parecía un premio más individual: yo lo hago bien en mi equipo y voy a la Selección y este ya es el tope, ir a la Selección jugar con los mejores jugadores de España y el resultado es lo de menos. Luis dio un salto más y nos dijo ahora empieza todo, estáis aquí porque os lo habéis ganado, pero aquí que hacerlo y ponerse la camisa de España para ganar.

—¿A usted se le pone la camiseta de España cuando suena el himno?

—¡Por supuesto que se me pone la piel de gallina! Pero ahora es muy diferente, ahora la responsabilidad es mayor porque ya hemos ganado, todo lo que hagamos a partir de ahora es hacer historia porque nadie lo ha hecho antes. Hay una carga extra de responsabilidad y de presión que antes no se tenía porque luchábamos contra el pasado, contra las estadísticas. Queríamos ser los primeros en hacerlo y lo hicimos. Hay que volver a esos discursos y a esa emoción que sentíamos cuando estábamos a punto de conseguir las cosas. No es fácil cuando lo has conseguido todo.

—¿La manera de motivar de Luis será recordada durante el Mundial 2014?

—Ya lo fue en 2010 cuando salió ‘criticando’ al equipo y nos sirvió de toque de atención. Estoy seguro que Luis va estar muy presente en el Mundial.

—¿Le dolió no estar en el homenaje que se le hizo a Luis en el Calderón?

—El homenaje está más que merecido y todo lo que se haga por Luis es poco. Me dolió no estar con la Selección.

—Se ha metido a empresario, va a abrir dos gimnasios, ¿qué ganas de complicarse la vida?

-El deporte me ha dado mucho. Esto es sólo un granito de arena con el que vamos a empezar, va a ser mucho más. Hay que ir despacio y hacer las cosas bien. Hay que intentar generar empleo.

—¿Es complicado abrir un negocio en España?

—Es muy difícil. La gente que toma las decisiones de licencias y demás están en otra época y no hay agilidad y es una pena. Llevamos un montón de meses con proyectos parados por un papel para empezar la obra, un papel para abrir. Mucha gente está dejando de cobrar un sueldo por hacer su trabajo. Y me parece increíble. Dentro de unos días empezaremos a rodar y esperamos estar a la altura de lo que hemos prometido a la gente, que tenemos más de 1.000 socios antes de abrir. La respuesta ha sido mejor de lo que esperamos y ahora les tenemos que dar más. Iremos dando más sorpresas, más trabajo y más oportunidad de hacer deporte.

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