Actualizado

Actualizado a las

Liga BBVA

liga bbva

campo fútbol
jugadores

Liga BBVA | Granada 1 - Barcelona 2

Messi juega otra Liga

El delantero argentino le resuelve la papeleta al Barcelona remontando, con sus goles 300 y 301, el 1-0 de Ighalo. Brahimi tuvo el 2-2 en el minuto 92. Séptima remontada de la temporada.

Ya puedes hacer un partido majestuoso y por encima de tus posibilidades como hizo el Granada. Ya puedes jugar medio abobao como en muchos momentos hizo el Barcelona, sabiendo que te espera una sucesión terrible de encuentros y que tienes una ventaja en la Liga que permite ciertos despistes. Y que no pasará nada por un patinazo. Ya puedes decir misa en latín, en resumen. Que si hay un tal Leo Messi en el campo, sea a favor o sea en contra, tus deseos son anécdota. Por muy bien que lo hiciera el Granada, Messi decidía. Y por muy mal que lo hiciera el Barça, Messi decidía también. Por tanto, llegamos a la conclusión de que esta Liga no es aburrida. Es la Liga de Messi. Messi juega a otra cosa. Y si ayer el Barça ganó en Granada por 1-2 fue, en gran parte, por culpa de Messi. Y después, por Valdés, porque la de portero debe ser la única posición que no abarca el argentino. Y Víctor es grande.

Pero más allá de una victoria que cimenta más sólidamente si cabe el liderato de un Barça que va en carrera de bajada y sin frenos a por la Liga, hay aspectos que los azulgrana deberían tener en cuenta si quiere aspirar a metas más altas. De acuerdo que ayer era un partido de trámite en la carrera por la Liga, pero no deja de ser el noveno partido seguido en el que el Barça recibe al menos un gol. A Messi se le exige una sobreproducción goleadora que palie el coladero de atrás. De momento, el trato funciona en la Liga. Falta ver si funcionará en el cara a cara de la Copa y de la Liga de Campeones.

Partido capicúa

El discurso del encuentro de ayer del Barça remite al mejor Madrid de los Galácticos. Eso es malo, pero tiene disculpa ya que se jugaba sin Iniesta ni Xavi, los termómetros del juego.

Sin embargo, el partido se resume en las paradas de Valdés y en los aciertos de Messi, como antes el Madrid justificaba sus triunfos en las actuaciones de Casillas y Ronaldo. Es flor de un día, probablemente, pero ayer sucedió. Lo que medió entre el portero y el finalizador fue preocupante.

Sin Iniesta ni Xavi, el partido estuvo loco. Messi quiso hacer de Iniesta desde el principio, y lo hizo estupendamente, pero se encontró con que nadie hizo de Messi. De Messi, es decir de finalizador, sólo puede hacer Villa. Y ayer Villa no estaba. Le tocó a Alexis hacer de goleador, y el resultado fue una tragedia de dimensiones catedralícias. El chileno falló su primera ocasión de gol y luego jugó con un yunque de 300 quintales en la chepa. Fue el Sísifo del gol. Arrastraba el balón como si fuera una roca hasta la cumbre de la ocasión para lanzarlo ladera abajo antes de culminar. Desesperante.

Ante los regalos de un Barça aseadito y nada más, el Granada vio la oportunidad de crear peligro mediante la vía de penetrar por la banda de un Adriano renqueante y cambiar el juego a la de un Alves ausente. Así llegó el gol de Ighalo con el que acabó la primera parte de un partido que tenía marcado el signo de la derrota para el Barça. Y merecida. Pero en el caos apareció Messi, que juega otro partido y se marcó dos goles atípicos. Uno de cazagoles tras un rechace y otro de falta directa. Y Tres puntos más para un Barça que ya huele la gloria. Al menos, en la Liga.

 

Estadísticas AS.com