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Liga BBVA | OSASUNA 0 - VALENCIA 1

Soldado le da la bienvenida a Valverde

Soldado hizo el único gol del partido en el segundo tiempo tras un rechace. El Valencia gana fuera en Liga nueve meses después.

Conrado Valle
Soldado le da la bienvenida a Valverde Ampliar
El delantero del Valencia, Roberto Soldado (c), celebra su gol, el primero de su equipo, en presencia del centrocampista del Osasuna, Francisco Puñal (i), durante el partido correspondiente a la decimoquinta jornada de la Liga de Primera División disputado en el estadio Reyno de Navarra en Pamplona. | Jesús Diges

Ernesto Valverde se ha estrenado como entrenador del Valencia con una victoria en El Sadar gracias a un solitario gol de Soldado. Osasuna rompe de esta forma una racha de cinco partidos en los que había sumado ocho puntos y que le habían permitido salir de la zona de descenso. Un solitario gol de Soldado le ha dado al Valencia su primera victoria lejos de Mestalla de la temporada y rompe una dinámica negativa a domicilio que arrastraba desde marzo (su último triunfo aconteció el 18 de marzo en San Mamés). Buena carta de presentación para un Valverde que además ha conseguido que su equipo dejara la portería a cero tras encajar nueve goles en las últimas dos jornadas, lo cual precipitó el adiós de Pellegrino.

El Valencia ha dominado de principio a fin el partido. Sin alardes pero con solvencia. Valverde ha empezado a construir la casa por los cimientos y la estructura defensiva ha permitido a los blanquinegros salir airosos de Pamplona y vivir del octavo gol de Soldado en la presente campaña sin apenas pasar apuros. A los de Mendilibar les ha faltado profundidad y fortuna, porque los elementos jugaron en su contra en la acción del gol de Soldado y Guardado sacó un remate de cabeza de Arribas bajo palos en la mejor ocasión rojilla.

Hubo que esperar hasta el minuto 20 para ver el primer disparo a portería. Fue de Osasuna y protagonizado por Lamah. Su lanzamiento desde la frontal se marchó sin fuera y sin mayores problemas para Diego Alves, si bien, sirvió como enlace de la fase de tanteo a la de ejecución de virtudes de unos y otros para ganar el partido.

Osasuna salió con la consigna de mantener el orden defensivo que le había llevado a no encajar gol en los últimos cinco partidos y, a su vez, Mendilíbar ubicó a Oier cerca de Llorente para que la presión fuera intensa desde la primera línea. Quería pillarle las cosquillas al Valencia en la salida del balón y aprovecharse del contragolpe para darle un mordisco a la endeble zaga blanquinegra (al menos así lo fue en los dos últimos partidos con Pellegrino).

Valverde, además de darle galones de titular a David Albelda y de suplente a Fernando Gago, parece que quiere un Valencia que juegue la pelota, pero no que la duerma; un equipo que domine, pero en vertical, buscando la espalda de las defensas, no en horizontal. Se vieron más balones en largo de lo habitual de Rami y Ricardo Costa y mayor intención de entrar por ambas bandas de lo que lo hacía hasta la fecha.

Precisamente fue por la banda derecha, cuando Feghouli la ocupó (empezó el franco-argelino por la izquierda y Piatti también a pierna cambiada), cuando el Valencia generó más peligro. Primero con un centro raso que eclipsó Damiá haciendo bien la cobertura cuando Soldado tenía la caña preparada (minuto 36). A renglón seguido llegó la mejor ocasión blanquinegra, en una carrera de Soldado tras pase al espacio de Banega, si bien, el delantero disparó forzado y sin acierto (minuto 38). Tales acercamientos al área de Andrés Fernández hicieron que Osasuna retrocediera unos metros y la primera parte terminara con dominio valencianista.

Tras la reanudación Mendilibar tuvo que hacer un cambio de fichas por la lesión de Flaño (ocupó su lugar Lolo). Fue en los primeros compases de la segunda mitad cuando el operario del videomarcador más cerca estuvo de tener que trabajar. Primero con un remate de cabeza de Arribas tras saque de esquina y mala salida de Diego Alves. El balón no entró porque Guardado lo despejó en la misma línea (minuto 49). La respuesta del Valencia no se hizo de esperar. Soldado se plantó solo ante Andrés Fernandéz, quien le aguantó bien en su mano a mano y evitó con la pierna que el balón continuará en su dirección hacia los tres palos.

Pero el gol llamaba a la puerta de El Sadar y este llegó por mediación de Soldado. Buen pase entre líneas de Banega a Piatti. El argentino gana la espalda de su marcador y su centro buscando a Soldado se envenó de tal forma que terminó golpeando en el larguero. Suerte tuvo el Valencia de que el balón cayera a los pies de Soldado, que no perdonó (minuto 56).

Con la variación en el marcador ambos técnicos optaron por introducir cambios. Uno, Valverde, dando entrada a Viera por Piatti, buscando más manejo y opciones de contragolpe; otro, Mendilibar, apostando por Cejudo en lugar de Echeide tratando de tener más profundidad por banda de la que había tenido su equipo hasta ese instante.

Lógicamente Osasuna quiso meterle más intensidad a su juego ofensivo. Cejudo exigió más a un Guardado que actuó de lateral izquierdo de urgencia (Cissokho y Mathieu están lesionados) y Oier mantuvo la, si bien, Diego Alves continuó siendo casi un espectador más. De hecho por momentos parecía estar más cerca el segundo gol del Valencia que el empate de los locales. Pudo haber llegado si Iglesias Villanueva se hubiese percatado de un pisotón de Andrés Fernández a Soldado en el área.

Sin embargo Osasuna tiene ese espíritu de equipo luchador y cabezón y hasta el final no mermó su en su empeño de sumar al menos un punto. A base de córners y faltas frontales colgadas al área mantuvo al Valencia en vilo. Más aún cuando Lamah se sacó casi de la nada un derechazo desde la frontal que esta vez sí obligó a Diego Alves a estirarse y lucirse (minuto 80). Pero en verdad ese fue el único acercamiento lo suficientemente serio. El Valencia mantuvo la seriedad de todo el partido y se llevó los tres puntos.

Lesión de Gago. Valverde quiso afianzar el peso de su equipo en la medular y optó por meter en el campo a Gago para suplir a un desgastado Banega. Pero no corren buenos tiempos por Valencia para el exmadridista. No solo parece haber perdido en una semana el rol de indiscutible que tenía con Pellegrino sino que además a los cinco minutos de estar en el campo tuvo que marcharse por lesión. Él mismo pidió el cambio tras sentir un pinchazo en su afán de recuperar un balón.

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