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Fiesta en el Santiago Bernabéu

Real Madrid 4 - Ajax 1

Fiesta en el Santiago Bernabéu

Fiesta en el Santiago Bernabéu

El Madrid se dio un homenaje a costa del Ajax. Modric y Callejón, los más destacados. Golazo de Kaká. Los canteranos cumplieron en Liga de Campeones.

En un ambiente prenavideño de saltos con red y guiños a las mocitas con bufanda, el Real Madrid cerró su participación en la fase de grupos con una goleada generosa y pacificadora. Ocurrió, simplemente, que el anfitrión puso la tensión que le hubiera correspondido al Ajax, que jugará la Europa League por la inmensa generosidad e incompetencia del Manchester City (1-0 en Dortmund). Todos contentos, por tanto.

Extraer conclusiones ciertas resulta más difícil. Si el Ajax fuera un adversario habitual, Modric y Kaká serían titulares sin discusión. Este hecho admite varias interpretaciones. Para muchos es la demostración de la escasa ferocidad de Kaká o Modric, o de ambos, y por extensión de la falta de competitividad del Ajax actual. Existe, sin embargo, otra posibilidad. Tal vez Modric y Kaká mejoren en situaciones de confianza. Parece evidente que ser titulares y jugar sin la amenaza de un cambio inmediato les permite expresarse con más soltura y lucir el talento que les adorna.

La suposición nunca podrá ser confirmada en el caso de Kaká. La razón es que el entrenador ha dejado de creer en él hace bastante tiempo y ya no le da oportunidades, sólo palmaditas piadosas. Ni su capitanía, ni su golazo, ni el marcador favorable, evitaron que fuera sustituido en el minuto 71. Cuando en la historia del Real Madrid se recuerde a Kaká como un jugador que nunca dio lo que tenía, escribiré una nota a pie de página con mi bolígrafo mordido: Tampoco se lo supieron sacar.

Duda. Modric, de momento, disfruta del beneplácito y de la paciencia del técnico. Y como parece un muchacho agradecido, ayer le correspondió con su mejor encuentro. El croata fabricó la jugada del primer gol, con un robo y un estupendo pase largo a Benzema, que luego asistió a Cristiano. Poco más tarde conectó con Callejón en un pase largo pero milimétrico que el canterano convirtió en el segundo tanto. Antes y después dejó detalles de buen futbolista con un único problema que tal vez sea defecto de fábrica en los jugadores de su especie: la intermitencia, la repentina levedad. El imperdonable pecado de Kaká si pudiéramos mantener su sueldo al margen.

Callejón fue el otro protagonista del partido. Su intensidad sin tregua encaja absolutamente con lo que exige Mourinho a un futbolista. Callejón hace mucho más que aprovechar los minutos de que dispone: relame los huesos que le sirven hasta dejarlos brillantes. Si el golpeo del primer gol (un pellizco con el empeine) nos muestra a un delantero de enorme calidad, su cabezazo final, a pase de Morata, ratifica su voracidad de león.

Del rival, qué decir. Cuenta la leyenda que tras la muerte de Ajax, el guerrero mitológico que inspiró el nombre del equipo de fútbol, un jacinto brotó en el lugar donde cayó su sangre. Sin ánimo de ser muy luctuosos, podríamos afirmar que la cantera del Ajax es, hoy en día, un exuberante campo de jacintos.

Boerrigter consiguió el gol del honor en el 59' y mientras se replegaba se le escapó una sonrisa de satisfacción, como si aquello fuera todo a lo que puede aspirar su equipo contra el Real Madrid. Lo terrible es que tiene razón.

El crack

Modric. Sobresaliente, superó a la zaga del Ajax con dos excelentes pases que significaron el 1-0 y el 2-0.

El duro

Carvalho. En un partido de guante blanco, Kralovec le amonestó en el 76' por una entrada dura a Boerrigter.

El dandy

Kaká. Dio una clase de golpeo de balón con un gran gol en un zurdazo exquisito que entró lamiendo el poste.

¡Vaya día!

Coentrao. En el 22' sufrió un pinchazo durante un sprint y Mourinho le sustituyó para evitar una lesión más grave.

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