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Copa del Rey | Mallorca - Deportivo

Copa de compromiso

No es de extrañar que la mente de Caparrós esté más centrada en el Zaragoza y la de Oltra, en el Betis. Eso sí, ninguno de los dos corren peligro, y eso siempre ayuda.

Luis de la Cruz
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Bodipo será la amenaza para Caparrós, que lo fichó para el Depor hace siete años. |

La Copa del Rey es vista muchas veces como una molestia, y el duelo de esta noche es un claro ejemplo. El protocolo obliga a Caparrós y Oltra a hablar de torneo prestigioso, avanzar hasta donde se pueda o que jugarán los once mejores para este partido. La realidad es que el Mallorca está con el agua al cuello en la Liga tras sumar un punto de los últimos 24. Un punto más abajo todavía se encuentra el Depor, que está fuera del descenso por el golaverage. Con este panorama, no es de extrañar que la mente de Caparrós esté más centrada en el Zaragoza y la de Oltra, en el Betis. Eso sí, ninguno de los dos corren peligro, y eso siempre ayuda.

Con todo, el partido tiene aristas interesantes, porque a fin de cuentas un dulce no amarga a nadie, sobre todo si no te arriesgas para conseguirlo. Así, el técnico utrerano ve la Copa como un punto de inflexión para romper una racha de nueve partidos sin ganar. Oltra, como un alivio para dar minutos a una larga lista de nombres que casi no saben lo que es la Liga por la extensa plantilla con la que cuenta.

Bodipo. En la parte del morbo estarán Aouate y Lux, dos porteros con las camisetas cambiadas. O Bodipo, al que fichó Caparrós para el Deportivo hace siete temporadas y que intenta aprovechar la lesión de Nelson Oliveira para demostrarle al técnico que se puede apostar por él.

Sin el factor ansiedad de por medio, los papeles de ambos equipos están ya repartidos. El Mallorca esperará para intentar sentenciar a la contra, sobre todo tras el 1-1 de la ida en Riazor. El Depor tendrá la posesión por gusto y por obligación, ya que para pisar octavos está obligado a marcar. El condimento final, el ambiente, será el esperado en la Copa: gélido como el tiempo.

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