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Liga Adelante | Racing de Santander

Los caminos de Portugal y Pernía se vuelven a entrelazar

Portugal desmiente rotundamente que ningún intermediario hubiera participado en la negociación para el fichaje de Ezequiel Garay por el Real Madrid.

Roberto González

Las relaciones entre Francisco Pernía y Miguel Ángel Portugal difícilmente volverán a ser las misma después de que una declaración escrita del burgalés haya servido de prueba de cargo contra el de Cóbreces. En el documento adjunto, que ya se halla en poder de la jueza, Portugal desmiente rotundamente que ningún intermediario hubiera participado en la negociación para el fichaje de Ezequiel Garay por el Real Madrid. Su declaración es trascendental ya que en ese momento era el secretario técnico merengue.

El exentrenador del Racing respondió a esta cuestión a preguntas de Santiago Ruiz, administrador concursal, que en aquel momento estaba investigando el pago de una comisión por la citada operación de 591.600 euros a la empresa Management Arior S.L. que, según los administradores, pertenece a los conocidos agentes Eugenio Botas y Arturo Ortega. Portugal, en su correo electrónico, dice textualmente: "La operación se planteó desde el interés directo del Real Madrid sin intermediación alguna. Por lo tanto, desconozco la intervención de cualquier agente que no fuera el del propio jugador para defender sus intereses. Si el Racing delegó en alguien, lo desconozco, pero el Real Madrid se dirigió directamente desde el principio al Real Racing Club en la persona de su presidente Francisco Pernía".

Cargo. Este documento, como ayer adelantó AS en exclusiva, es uno de los que sustenta la petición de los administradores para que Pernía sea condenado a devolver casi cinco millones de euros al Racing.

Los caminos de Pernía y Portugal se han cruzado varias veces. El cántabro dio al burgalés sus dos únicas oportunidades de entrenar en Primera, justo antes y después de ser contratado por Ramón Calderón para trabajar en el Santiago Bernabéu. Durante su estancia en las oficinas madridistas, Miguel Ángel Portugal, como se ve, propició, con su recomendación de fichar al central argentino Ezequiel Garay un magnífico negocio para el Racing. Las relaciones, sin embargo, se deterioraron a raíz de que el técnico se consideró engañado por Pernía cuando quedó atrapado, con 177.100 euros, en el Concurso de acreedores del Racing. En primera instancia, tras su destitución, Portugal dio facilidades para el pago de sus haberes y, más tarde, cuando vio que no se cumplían los plazos, se fió de la palabra de Pernía y de Roberto Bedoya, director general por entonces, y acabó como uno más en el Concurso.

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