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Copa del Rey | ATLÉTICO DE MADRID 1 - REAL JAÉN 0

Raúl García pide un sitio para el derbi ante el Real Madrid

El equipo rojiblanco solventó el trámite ante el Jaén gracias al gol de Raúl García. El Cebolla se marchó lesionado de los isquitibiales. El Getafe espera en octavos de final.

David F.Sanchidrián

La Copa del Rey queda insípida en las primeras rondas desde que se juega a doble partido. Claro está que así te aseguras que los ‘grandes’, por norma general, aporten sabor con el paso de las fases. Y el Atlético de Madrid es uno de los que van a endulzar el paladar a juzgar por las sensaciones que viene mostrando. Poco importa si juega el once de gala o si el Cholo da un vuelco al once porque la aptitud y la actitud permanecen inalterables. Sin ninguno de los probables titulares en el Santiago Bernabéu, el equipo rojiblanco solventó el trámite de la vuelta con el tanto Raúl García, uno de las incógnitas de Simeone para el sábado. El navarro jugó por detrás de Adrián, otra duda, y cumplió con nota en la reválida. Una eliminatoria perfecta para los intereses del equipo rojiblanco de no ser por la lesión del Cebolla Rodríguez a falta de cinco minutos para el final. El uruguayo, en una de sus jugadas de ‘pinball’ con los adversarios cayó al suelo y rápidamente se echó la mano a los isquiotibiales. Un contratiempo de última hora de cara al derbi.

Hace un año y dos días el Atlético de Madrid se desquebrajó en el Bernabéu (4-1) y se hundió hasta el undécimo puesto de la tabla a sólo cuatro puntos del descenso. Pocas semanas después Gregorio Manzano entregó su cabeza a modo de trofeo al caer ante el Albacete en la Copa del Rey. ‘Cómo hemos cambiado’ sería el tema apropiado para la película dirigida por el Cholo Simeone desde que 23 de diciembre tomara el mando. Y es que 366 días después del zarandeo en feudo madridista, el Atlético de Madrid ha certificado el billete a octavos, fase a la que no accedió en la pasada edición, con la holgura de poder encarar el derbi del Santiago Bernabéu a ocho puntos del eterno rival y fuerte como un roble. Y Simeone tendrá a su once ideal reposado porque ni un solo futbolista de los que vienen siendo habituales formó parte del equipo inicial. Aunque no se pueda decir lo mismo del banquillo después de la lesión del Cebolla. Tampoco apeló a la última hornada del filial ya que Manquillo fue el único privilegiado en formar parte desde el inicio. Adrián era otro de los incentivos de este encuentro. Diego Costa le ha adelantado por la derecha y ante el equipo jienense tampoco dio motivos suficientes para hacer dudar a nadie.

El Atlético de Madrid ahogó al Real Jaén apelando a una fuerte presión, posesiones largas e incidiendo por las bandas del Cebolla y Manquillo. Ambos rápidos y punzantes en el desborde. El Real Jaén no se arrugó pero sólo pudo resistir un cuarto de hora, lo que tardó Raúl García en cazar un balón desde la frontal y romper los esquemas con un latigazo seco a la cepa del poste. Con el zurriagazo del pamplonica el Atlético esquivó el peligro que conlleva la relajación en la Copa del Rey y desde entonces se dejó llevar hasta domar por completo el encuentro.

A la afición del conjunto rojiblanco le quejó un paisaje idílico para deleitarse con sensaciones diferentes. Como por ejemplo Manquillo. El joven de dieciocho años destelló una y otra vez con su técnica, velocidad y desparpajo. Tuteó a Adri con buenos controles en carrera y una mejor asociación con sus compañeros. El Atlético tiene jugador en el futuro si se tiene buena mano.

Y el Real Jaén se fue achatando con el paso de los minutos a la vez que retrasaba sus líneas. Sólo sacó la cabeza antes del descanso con un lanzamiento de falta de Jerez pero Asenjo voló para despejar a córner.

Si en los primeros cuarenta y cinco minutos Manquillo portó la bandera de la cantera, Oliver Torres la ondeó en la segunda mitad. El de Navalmoral de la Mata disfrutó de 25 minutos y nada más entrar pudo hacer diana. Pero el Real Jaén se negaba a irse de vacío en esta Copa del Rey e intentó maquillar el resultado global pero Jerez, el más descarado, nunca encontró el punto débil de Asenjo. El Atlético de Madrid no dejó de mirar hacia la puerta de Manu pero tampoco bajó la guardia y consiguió el pase a octavos sin recibir un solo gol. Sólo hubo una noticia negativa: la lesión del Cebolla. Ahora espera el Getafe en octavos.

 

 

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