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Liga BBVA | Sevilla 5 - Betis 1

Éxtasis en el Pizjuán

El Sevilla machacó al Betis en una primera mitad de ensueño resuelta con un 4-0 y en la que Reyes marcó a los 12 segundos y Fazio a los 5 minutos. Los de Mel no existieron.

Abel Romera
Éxtasis en el Pizjuán Ampliar
Los jugadores del Sevilla celebran uno de los goles marcados al Betis | Toni Rodriguez

Cinco minutos. Ese es el tiempo que duró el derbi entre el Sevilla y el Betis, justo el tiempo que los verdiblancos tardaron en tirar por el retrete todas sus buenas intenciones para afianzarse en posiciones de Liga de Campeones. Un clamoroso error del meta Adrián regaló el primero a Reyes a los doce segundos del comienzo e inundó de nervios a sus diez compañeros, que deambularon por el campo hasta recibir el segundo, obra de Fazio, a los cinco minutos. Reyes sentenció poco después de la media hora a un Betis que no existió y Fazio puso aún más tierra de por medio justo antes del descanso. Rubén Castro maquilló el resultado mediado el segundo acto y Rakitic completó la 'manita' en los instantes finales.

Desde el sorteo del calendario liguero en julio esperando la llegada del derbi sevillano. ¿Para esto?, debió pensar la afición del Real Betis cuando un grave error de Adrián permitió a Reyes abrir el marcador tan sólo doce segundos después del pitido inicial. El meta verdiblanco brindó un mano a mano al delantero local que éste resolvió con un misil a bocajarro que resquebrajó por completo los planes de Pepe Mel. Pero no quedó ahí la cosa. Toda situación, por horrible que sea, es susceptible de empeorar. El horizonte bético se ensombreció aún más cuando Fazio amplió la cuenta local a los cinco minutos con un perfecto cabezazo a centro de Rakitic.

El fulgurante inicio local y el enorme despiste con el que los visitantes saltaron al terreno de juego mandó a la trituradora los guiones de ambos equipos, convirtiendo el sevillista en uno de género fantasioso y transformando el bético en uno dramático. Un guión dramático que pudo pasar a ser de terror poco después si Negredo hubiera cruzado menos su disparo. No hubo que esperar demasiado para ver que el Betis no iba a ser capaz de recuperarse de su catastrófico comienzo. Los nervios y la desorientación que evidenciaban los hombres de Mel, aderezados por la firmeza y la tenacidad admirable de su rival, dieron continuidad al carrusel de ocasiones de los de Míchel.

Una triple ocasión del Sevilla en la misma jugada se convirtió en la antesala del mazazo definitivo al Betis. Nelson se durmió tras un remate de cabeza de Negredo al larguero y permitió, con la inocencia de un bebé, que Reyes sentenciara con su segundo tanto de la noche. El Betis estaba noqueado, inconsciente y desorientado por el césped del Pizjuán, lo que obligó a Mel a mover ficha retirando a Cañas para dar entrada a Pereira. Cuando los verdiblancos soñaban ya con la llegada del descanso, la figura de Fazio volvió a emerger en el área sobre una maraña de piernas, brazos y cabezas para elevar a la condición de magnánima la primera mitad de su equipo con el cuarto de la noche.

Los jugadores del Betis, que a buen seguro hubieran preferido no regresar al césped y dar por finalizada la pesadilla, tuvieron como único objetivo en la segunda mitad maquillar la goleada encajada en unos primeros cuarenta y cinco minutos nefastos. Pero tras la reanudación nada cambió, el Sevilla continuó moviendo a su antojo la batuta del encuentro ante un rival al que le fallaban tanto la fuerza como los ánimos, más aún al quedarse con un hombre menos por la expulsión de Rubén Pérez por doble amarilla. Tan sólo un fallo colectivo de la defensa sevillista, mediado el segundo acto, permitió a Ruben Castro marcar el gol del honor de los suyos.

El Sevilla se conformó con remar a velocidad de crucero en la recta final ante un Betis que lo intentó sin éxito y que se vio superado de principio por su eterno rival en uno de los dos grandes partidos de la temporada para ambos conjuntos. Aún a medio gas, Rakitic completó la 'manita' ya en el descuento. La goleada saca a los de Mel de los puestos de Liga de Campeones y colocan a los de Míchel a un solo punto de su rival en el derbi y de la zona europea. El barrio de Heliópolis ya ha marcado en rojo en el calendario el 14 de abril, fecha en la que el Betis tendrá la oportunidad de devolverle la moneda a su vecino.