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Mas Futbol | Segunda B | Oviedo

Ya hay accionistas de más de sesenta países en el rescate

Capta en la red una cuarta parte de lo que precisa para salvarse. Cazorla, Mata, Michu, Adrián, Melendi y el propio Quini han ayudado.

Luis Nieto

A principios de julio, el Oviedo, club fundado en 1926 y con 38 temporadas en Primera, disponía de sólo once jugadores, todos con pagarés pendientes, no tenía entrenador ni director deportivo y sus empleados no cobraban desde febrero. En una situación límite arranca esta peripecia que ha recorrido el mundo, a través de las redes sociales, y que aspira a un final feliz el sábado, día en que acaba el plazo para que el club venda acciones por valor de 1.905.000 euros y regatee así la causa de disolución. Ya ha cubierto más de un 1,1 millones entre accionistas de 60 países. Una cuarta parte se adquirió por Internet en un movimiento casi inexplicable. Ahora está a la espera de que una auditoría favorable pueda hacerle cuesta abajo los últimos metros.

"Esta encaminado, pero aún hay que apretar", explica su presidente, Toni Fidalgo, al que el alcalde de la ciudad, Agustín Iglesias, le pidió que oficiara de bombero. El Ayuntamiento es el segundo accionista del club (22% del capital). El primero, Alberto González, está huido de España y en busca y captura por la Interpol. Tiene pendiente una condena de cárcel por dos delitos de fraude fiscal.

El 12 de julio Fidalgo fue nombrado presidente, se eligieron cinco consejeros y se aprobó una ampliación de capital de 17 millones de euros. El Oviedo necesita cuatro para dejar a cero su deuda a corto plazo (a largo debe 10, aunque la carga sería más llevadera), 2,5 antes de final de año para evitar la insolvencia y 1.905.000 antes del sábado para no entrar en causa de disolución.

Un agosto de locura.

En el tramo preferente, reservado a los actuales accionistas, sólo colocó 60.000 euros pese a que el club se había dado la vuelta a sí mismo: fichó doce jugadores en agosto con los 350.000 euros de que disponía. El último, Cerrajería, canterano del Athletic, a dos días del cierre del plazo. También contrató un entrenador, el exjugador del Athletic Félix Sarriugarte, y firmó su mejor arranque en Segunda B, lo que le mantiene en puesto de play-off.

El 3 de noviembre se abrió el tramo libre de venta de acciones, al precio de 10,75 euros por título. Fue entonces cuando Sid Lowe, corresponsal de 'The Guardian' en España, referencia de la Liga para el aficionado anglosajón y con más de 100.000 seguidores en Twitter, escribió en su cuenta: "El club que dio a la Premier League a Cazorla, Michu y Mata está bajo la amenaza de salir del negocio. Por favor, compre acciones. @sosrealoviedo". La respuesta fue tan brutal que dos consejeros, Juan Ramón Tolrá y Pedro Zuazua, creyeron que el milagro de reunir los casi dos millones de euros sólo era posible agarrándose a ese clavo ardiendo. Tolrá, socio del West Ham inglés, aplicó la lógica anglosajona de apelar al sentimiento del hincha. En un día se abrió una web, Yosoyelrealoviedo.es, en español y en inglés, para la venta de acciones online. En una semana estaba traducida a seis idiomas más (francés, italiano, árabe, alemán, chino y asturiano), en algunos casos por ofrecimiento de los propios compradores. El día de su estreno, 300 aficionados extranjeros ya habían comprado acciones, el primero de ellos, un sueco. "Sid Lowe es Sir Lowe para nosotros", dice Tolrá.

Cazorla, Mata, Adrián y Michu, criados en la casa, compraron títulos y pidieron colaboración a sus seguidores en las redes. Lo mismo hizo Melendi. También el archirrival Quini ayer mismo. El Madrid ayudó con 100.000 euros. "Alejandro Sanz retuiteó uno de nuestros mensajes y eso llegó a siete millones de personas". Guillermo Ochoa, meta mexicano del Ajaccio, propagó el caso en la red y agitó a su país. A fecha de hoy, el Oviedo ha vendido 278.000 euros en acciones a través de Internet. Su cuenta de Twitter, desde la que se da las gracias a cada comprador, ha superado ya los 17.000 seguidores. "El huracán Sandy me ha dejado sin generador. En cuanto lo repare, compro", fue el mensaje de un estadounidense en los primeros días. Una compatriota suya con amigos asturianos consiguió que más de 300 personas suscribieran títulos en Portland. Un yerno de Carlos Slim, el magnate mexicano, aseguró haber adquirido 30 acciones.

El club ha encontrado micropropietarios en Sudán, Ghana y Líbano. "Las peñas se han convertido en agentes comerciales del club", asegura Fidalgo, asediado por las cadenas internacionales de televisión en los últimos días. La singularidad del fenómeno despertó a la ciudad, que compró acciones a un ritmo altísimo. En un sólo día se superaron los 100.000 euros. Ahora se trata de salvar el 'match ball' y encontrar luego un inversor estable.