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Europa League | TWENTE 0-LEVANTE 0

Dieciseisavos a la vista

El Levante completa otro fantástico partido en defensa. Navas, con una gran actuación, puso el resto. Ángel y Barkero pudieron cazar el triunfo

VÍCTOR LÓPEZ

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CON LOS VALIENTES. Iborra, Lell, Barkero y Ballesteros aplauden a los 40 aficionados que se desplazaron hasta Enschede en autobús y avión para animar al equipo. |

Los dieciseisavos de final de la Europa League aguardan a un Levante al que mucho se le tiene que torcer el asunto para no terminar entre los dos primeros clasificados del grupo. Los granotas hicieron otro partido perfecto en defensa (uno más) y al final, igual que pudieron perder a punto, estuvieron de llevarse un mayor tesoro de los Países Bajos. La electricidad inicial del joven Cabral hacía prever mucho más trabajo y sufrimiento. Como ya ocurriera frente al Sevilla, el Levante se parapetó atrás dejando muy poco margen para la sorpresa. A diferencia que en el Sánchez Pizjuán, cuando se miraba para arriba fue con mucha más presencia y peligro. Las ocasiones más claras en la primera mitad fueron en el área de Mihaylov. La mejor fue un cabezazo franco de Pedro Ríos a centro desde la izquierda que no acertó a girar bien el cuello para dirigirlo donde quería. Keylor Navas pasaba casi desapercibido. Con Castaignos totalmente anulado por Sergio Ballesteros, Rodas y las ayudas de Iborra, y un Tàdic que poco tuvo que ver con el puñal que fue en el Ciutat de València, los de Juan Ignacio desprendían muy buenas sensaciones con Pape robando y Michel dirigiendo a su antojo. Faltaba culminar.

El único ¡uy! que cantó el estadio De Grolsch fue en una internada de Tàdic al que Schindler estuvo a punto de adelantarse a Navas. Cabral se había diluido cual azucarillo y Brama se quedaba sólo al timón del Twente. De esto se aprovechaban los azulgrana con un partido 'made in Levante'. Lástima que las circunstancias y el destino no quisieran que Obafemi Martins jugara esta primera fase. Con Gekas no hay velocidad ni movilidad. No hay desmarque y así cuesta mucho. Los azulgrana se gustaron por momentos tocando de lado a lado y llegando por banda donde el canterano Rubén García fue la sorpresa en el once titular. Muy aplicado en defensa, al chaval le falta ese puntito que le hará ser determinante en su carrera. Pasaban los minutos, jarreaba de lo lindo en Enschede, pero sobre el césped el Twente, temeroso, no se atrevía a ir del todo a por el partido y Juan Ignacio y los suyos sólo hacían que descontarle minutos al reloj para rascar un puntito que sabía a gloria. La fragilidad mostrada por la retaguardia holandesa hacía crecer aún más cuando el balón miraba hacia su portería. Y justo antes del descanso llegó el mayor susto para De Grolsch cuando Douglas despejó un balón envenenado que a punto estuvo de sorprender a Mihaylov.

El paso por vestuarios expoleó la necesidad de los locales. Un punto no era suficiente, había que buscar algo más. El Levante entregó aún más la posesión, aplicándose hasta la saciedad en defensa. Los primeros diez minutos del segundo acto dejaron bien claro el guión hasta el final del encuentro: asedio más menos acertado de los locales y los de Juan Ignacio a apretar los dientes y si cae alguna, apaga y vámonos. Fue entonces cuando llegó el momento Keylor Navas de cada jueves. En el único buen movimiento de Castaignos, dejó de tacón sólo al lateral derecho Rosales ante el costarricense que sacó una mano, otra vez, salvadora. La presión y los nervios iban en aumento para los neerlandeses. Mientras Juan Ignacio esperaba su momento, su colega McClaren movía sus fichas poniendo más dinamita en el ataque sacando a Bulikyn por Shchindler. La presencia en el área granota era cada vez más pero Sergio y Héctor estaban en plan: 'Aquí no pasa ni Dios'. Y cuando pasaban se aparecía la Virgen como en dos remates de Douglas a bocajarro uno con la cabeza y el más claro prácticamente debajo del larguero. Era más fácil meterla que mandarla casi al banderín de córner como hizo.

Opción final.

La entrada de Ángel y Juanlu sirvió para dar el aire justo y necesario en el último cuarto de hora del encuentro. Y es que el Levante estuvo a punto de llevarse el premio gordo si el delantero canario hubiera acertado en una contra o el cancerbero Mihaylov no hubiese sacado una espectacular mano a Barkero. Keylor hizo un último servicio tapando un tiro de Braafheid y el colegiado aportó su granito de arena birlando un penalti a los holandeses por mano de Lell que sirvió para arañar un punto que les deja virtualmente en la siguiente fase.