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Liga Adelante | Hércules 2-Girona 1

El Hércules sufre, pero respira con Braulio y Gilvan

La afición criticó a Mandiá pese a los goles y el triunfo

El Hércules sufre, pero respira con Braulio y Gilvan Ampliar
CELEBRACIÓN. Los jugadores del Hércules celebran el primer tanto logrado por Braulio.

El Hércules hizo ayer un ejercicio de fe para lograr su primera victoria de la temporada. Fue un triunfo psicológico y digno de elogio tras luchar durante 90 minutos en un ambiente crispado, enrarecido y en el que la afición volvió a manifestar su malestar con Juan Carlos Mandiá. La prueba más evidente de que el Hércules se movió en un terreno casi irrespirable llegó en el minuto 25. Gilvan logró el 2-0 y la grada, nada más festejar el gol, entonó el "Mandiá, vete ya". Ni un respiro le dio la afición al técnico gallego. Bajo esta presión, el Hércules tuvo que soportar un run run durante 90 minutos. Y al final, pese a tenerlo todo de cara, la escuadra herculana terminó pidiendo la hora. La presión y los nervios pusieron en peligro lo que debería de haber sido un triunfo balsámico y reconfortante para Mandiá y los suyos.

No empezó nada mal el Hércules. Mordió el conjunto blanquiazul en la medular y aprovechó la sociedad Fran Mérida-Braulio para dar dos zarpazos y dejar casi sentenciado el choque. El ariete canario generó pavor entre los defensas del Girona y, por fin, mostró su instinto. Así marcó el 1-0. El punta se encontró con un regalo entre líneas de Fran Mérida y no perdonó. El gol relajó al Hércules, que pronto vio cómo la zaga del Girona temblaba en cada ataque. Entre Migue y Dani Mallo le regalaron el segundo tanto al Hércules. En otro momento, un 2-0 en el minuto 25 hubiese supuesto una fiesta, una búsqueda obsesiva de la goleada. Sin embargo, la afición volvió a cargar contra Mandiá. Dio la sensación de que la respuesta de la grada habría sido idéntica en el tercer, cuarto o quinto gol... Si hubiesen llegado.

Dominio visitante.

El Hércules se contagió de estos nervios y dio un paso atrás. Sanchón, un viejo amigo de Mandiá, lo aprovechó para meter el miedo en el cuerpo antes del descanso. Del 3-0 que tuvo Braulio con un disparo al larguero, se pasó el 2-1. La segunda parte fue del Girona, que rondó el gol en varias ocasiones. La salida de Rivas calmó al Hércules, pero la grada siguió a la suya: mirando al banquillo y pitando a Portillo.

Juan Carlos Mandiá "Me parece una barbaridad lo que ha pasado con Portillo"

Teníamos un partido difícil. Esta victoria es muy importante, lograda con mucho trabajo y esfuerzo. Tres jugadores me pidieron el cambio en el descanso. Agradezco mucho el interés que ponéis en mi futuro y las muestras de cariño (en referencia a la Prensa). La afición tiene que pararse, lo que ha pasado con Portillo es una barbaridad. Hay gente que ha utilizado su persona de manera malintencionada. Esto le hace daño a él, a sus compañeros y al Hércules. El aficionado de verdad, el que no es de una persona en concreto, tiene que animar a los jugadores. El entrenador es aparte. Pueden meterse con todos los que están alrededor, pero a los futbolistas si pueden les tienen que animar. Si Braulio está al 100%, es de los mejores de la categoría".

Un palco muy concurrido

La zona noble del Rico Pérez estuvo ayer muy concurrida. Julen Lopetegui, seleccionador Sub-21, no se perdió el choque. Además, Samuel Llorca, excentral blanquiazul, también lo vio en la grada. Enrique Ortiz regresó al palco tras toda la polémica de este verano.

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