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Europa League | Semifinal | Ida | Sporting de Portugal 2 - Athletic Club 1

Toca remontada

El Athletic cayó derrotado en el José Alvalade y apela a la épica de San Mamés el próximo jueves para alcanzar su segunda final europea. Aurtenetxe, Insúa y Diego Capel fueron los goleadores.

ABEL ROMERA

Remontada. Esa es la palabra que ha quedado instalada en la mente de los jugadores del Athletic, en la de sus seguidores y en el eco de San Mamés tras la derrota sufrida por el conjunto bilbaíno por dos goles a uno ante el Sporting de Portugal en el estadio José Alvalade, en un partido que pudo acabar con un marcador en contra mucho más abultado. Los de Bielsa no tuvieron su día en Lisboa y permitieron que su rival dominara casi por completo el choque. A pesar de verse superado, lograron adelantarse con un gol de Aurtenetxe tras el descanso. Insúa y Diego Capel en el último cuarto de hora dieron la vuelta al partido, dejando todo pendiente para la cita del próximo jueves en La Catedral.

Tras unos primeros minutos de absoluto dominio local, en los que el Athletic lo pasó mal y en los que el Sporting de Portugal gozó de dos ocasiones claras para abrir el marcador, los de Bielsa consiguieron reaccionar para plantar cara a su rival y nivelar la balanza en cuanto a la posesión del balón y el tempo del partido. El misil lanzado por Insúa a los tres minutos, que Iraizoz acertó a quitarse de encima, y el disparo de Van Wolfswinkel poco después, que se perdió por muy poco junto al palo del guardameta navarro, dejaron claro que el conjunto vasco, muy desdibujado en el tramo inicial, estaba obligado a despertar antes de que fuera demasiado tarde.

El paso de los minutos ayudó al Athletic a rebajar el intenso ritmo impuesto en el comienzo por el conjunto portugués, que salió decidido a morder arriba sin contemplaciones. Los hombres de Sa Pinto, que daban sensación de peligro cada vez que atravesaban la línea medular con el balón en los pies, experimentaron por primera vez el potencial ofensivo del cuadro bilbaíno cuando el reloj se acercaba al primer cuarto de hora de partido, con un cabezazo de Llorente tras un saque de esquina que se fue alto. Para aquel entonces, De Marcos ya había visto una amarilla tan justa como innecesaria que le impedirá disputar el choque de vuelta en San Mamés por una entrada a destiempo sobre Diego Capel.

El aviso del delantero internacional del Athletic sirvió para que el Sporting comenzara a tomar más precauciones defensivas de las que había tomado hasta ese momento, lo que le hizo perder efectivos en el centro del campo, sin significar esta circunstancia mejora alguna en el fútbol del equipo rojiblanco, que seguía mostrándose incapaz de hilvanar pases en la zona de elaboración. La llegada del descanso se antojaba más que necesaria para un Athletic que se movía a mucho menor ritmo que el conjunto local, en el que el centro del campo no existió durante los primeros cuarenta y cinco minutos y que pudo irse a los vestuarios por debajo en el marcador. El citado cabezazo de Llorente y un par de disparos lejanos sin peligro fue el pobre bagaje ofensivo de los españoles antes del intermedio.

El segundo tiempo comenzó sin cambio alguno en la tónica del encuentro. El Athletic continuó mostrándose impreciso en el pase y negado en la creación en la zona ancha, mientras que la figura del Sporting continuaba prevaleciendo sobre la de los vascos, aunque tan sólo fuera por el ímpetu mostrado. A los ocho minutos de la reanudación todo cambió. Un saque de falta lateral del Athletic acabó llegando a los pies de Aurtenetxe tras un error de Insúa en el despeje para que el lateral vizcaíno lograra batir a bocajarro a un vencido Rui Patricio. El golpe asestado por los leones a sus homólogos portugueses cambió el encuentro como si del día a la noche se tratara. El tanto atascó el engranaje lisboeta y engrasó el del Athletic.

El equipo español obligó al Sporting a dar un pasó atrás hasta lograr instalar el juego en la zona de tres cuartos lusa, desde donde comenzó a poner en aprietos al meta y a la zaga local con constantes llegadas con peligro, de entre las que sobresalió el portentoso latigazo de Amorebieta desde dentro del área que acabó estrellándose en el palo derecho de Rui Patricio. Cuando todo pintaba perfecto para el Athletic, el sometimiento al que estaba sometiendo a los locales se desvaneció en un suspiro para dar paso de nuevo al dominio luso. Un cabezazo de Van Wolfswinkel, que se marchó junto al palo derecho de Iraizoz cuando la afición local ya cantaba el gol, fue sólo una señal de lo que se le venía encima a los hombres de Bielsa.

A un cuarto de hora del final, un clamoroso despiste de Susaeta dentro del área permitió a Insúa devolver el empate al marcador con un cabezazo que entró llorando en la portería de Iraizoz. Con la igualada del Sporting, la afición lusa hizo el resto. El José Alvalade comenzó a rugir hasta atenazar por completo a los jugadores rojiblancos. Tan sólo cuatro minutos después, un potente disparo de Diego Capel desde la frontal del área terminaba de culminar la remontada del conjunto portugués. De ahí al final el Athletic sufrió sobremanera y pudo encajar algún gol más a tenor de las claras ocasiones de los de Sa Pinto. Carrillo tuvo la más clara en sus botas con un disparo que se fue desviado por poco. El Athletic está obligado a remontar el próximo jueves en San Mamés para alcanzar su segunda final europea.

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