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"Era mi madre la que le contaba a Ferguson todo lo que yo hacía"

Giggs

"Era mi madre la que le contaba a Ferguson todo lo que yo hacía"

"Era mi madre la que le contaba a Ferguson todo lo que yo hacía"

Ryan Giggs, que debutó hace 20 años en el Manchester United, es calmado, habla con delicadeza y mucha educación. Uno se imaginaba al galés más acelerado.

¿Cuál escogería como el momento determinante de su carrera?

Quizá mi primera temporada en el Manchester, la 91-92, cuando perdimos la liga que se llevó el Leeds. Era un chaval feliz que acababa de llegar al primer equipo y que jugaba habitualmente, pero eso contrastaba con la decepción que tenía el grupo por no haber conseguido los objetivos. Aprendí que no quería volver a sentirme así, que no quería que nadie se sintiera así. Eso me hizo querer ser parte del club incluso con más fuerza que antes, quería hacer todo lo que estuviera en mi poder para ganar la liga siguiente. Y la siguiente.

¿Es justo decir que su generación de futbolistas (Giggs­, Scholes, Beckham, los Neville) estaba motivada por el miedo: miedo a perder, miedo al entrenador?

Es verdad que ese miedo te motiva, te impulsa. Muchos futbolistas te dirán que la sensación de victoria dura muy poco, pero cuando pierdes, como hicimos esa temporada ante el Leeds, ese sentimiento dura todo el verano. No te puedes desprender de él; lo intentas, pero no puedes. Te fastidia las vacaciones, acabas tirado en una playa cualquiera pensando lo que podría haber sido, en lo que podrías haber mejorado como individuo y como colectivo. Temes el fracaso, la reacción de tu entrenador y cuando sientes eso una vez no quieres que se repita nunca más.

¿Le sirve todo esto para su vida tras el fútbol?

No sé si eso se aprende o se lleva dentro, pero soy de los que quiere ser el mejor en todo lo que hago. La mayoría de futbolistas somos así. Para conseguirlo hay que hacer una serie de cosas: debes estar bien preparado, tener ese hambre y pasión por vencer. Tanto da si juegas al fútbol o haces otra cosa. Cuando deje esto, seguiré pensando igual. Seré un ogro, querré ser el que hace la mejor sangría, la mejor tortilla

¿Cuándo decidirá que ha llegado el final de su carrera?

Voy a analizarlo día a día. Seguiré mientras lo disfrute, esté en forma y mientras el entrenador me siga convocando. No me gustó nada no ganar la liga la temporada pasada pero sigo enamorado de mi club y del juego.

En nuestro país estamos obsesionados con comparar a Messi con su antiguo compañero Ronaldo. Añadamos un tercero que gusta en la planta noble del Real Madrid, Wayne Rooney. ¿Quién es el mejor?

Es algo que hemos hablado entre nosotros en el vestuario durante los últimos meses. Lo primero en lo que estamos de acuerdo es que tenemos mucha suerte porque han coincidido en el tiempo y en estado de forma tres superestrellas. Eso es increíble. Durante los últimos diez años teníamos un futbolista destacado, Zidane, Ronaldo, Kaká, todos ellos tuvieron su época extraordinaria, pero es que ahora contamos con tres tipos que en solitario podrían marcar una época. Si tuviera que escoger a uno, pese a su temporada irregular, me decantaría por Wayne, porque le he visto de cerca hacer cosas muy poco habituales. Si vuelve a marcar como lo hizo el año pasado, cualquier equipo del mundo le querría, porque puede hacer lo más importante: cambiar un partido.

¿Qué cualidades escogería de cada uno?

De Cristiano, su profesionalidad, se prepara tan bien De Messi: su habilidad para engañar al contrario. No parece rápido, pero es el más rápido; no parece fuerte, pero es el más fuerte. De Wayne: su pasión, su determinación y su deseo de victoria.

¿Está Rooney en el mejor club para él, con el entrenador ideal para su personalidad y en la mejor liga para su estilo de juego? ¿Triunfaría en España?

Está sin duda en el club ideal. Le encanta jugar en el Manchester United. Siempre es difícil adivinar si un jugador puede triunfar en el extranjero. A Cristiano le ha ido muy bien, pero quizá porque es portugués le es más fácil adaptarse a la cultura española, algo que a los ingleses les cuesta más. Pero estamos hablando de gente de mucho talento que puede triunfar en cualquier lado.

¿Le ha sorprendido lo bien que se ha adaptado Cristiano Ronaldo?

Sólo le podía ir bien, es muy profesional. Se sentía presionado, los focos se dirigieron a su persona pero hay una cosa que siempre ha hecho: marcar goles. Además juega en un equipo ofensivo, de contraataque, veloz, encaja de maravilla.

¿Pensó alguna vez en jugar en otra liga?

No, la verdad. Crecí en Manchester, es mi casa. Cada año necesitas un reto diferente pero el club me los ha dado todas las temporadas y de todos los colores. Eres el centro de atención, no te puedes esconder: menudo reto. Eso es lo que los futbolistas queremos. Queremos ganar trofeos y, aunque no vencemos todos los años, el club es muy competitivo. Siempre.

¿Cómo ha cambiado el Manchester desde la marcha de Cristiano?

Fue una pérdida enorme porque es uno de los mejores jugadores del mundo. Luis Antonio Valencia empezó bien, pero se lesionó. Seguimos marcando y nuestro problema está atrás: una vez llegamos a tener a siete defensas lesionados. Aún así seguimos en todas las competiciones con opciones en nuestro segundo año sin él.

Alex Ferguson lleva 25 temporadas en el club y en el mismo periodo el Real Madrid ha tenido 26 entrenadores. Pero ambos clubes han ganado más o menos el mismo número de títulos. ¿Cómo se explica?

Es verdad, pero creo que lo ideal es tener estabilidad. Si cambias de entrenador puedes encontrar éxito inmediato, pero quizá no ocurra a largo plazo. El Madrid es claramente la excepción porque tienen dinero para compensar la inestabilidad.

¿Cómo maneja Alex Ferguson a los futbolistas?

Fue muy duro conmigo en los primeros años de mi carrera. Si no le daba lo que creía que podía dar, tanto en el terreno de juego como fuera, me lo decía a la cara. Con 18 años, él también era más joven y totalmente diferente al Ferguson de ahora. Se ha relajado por fin. Yo también soy más veterano y ahora nuestra relación ha cambiado, conoce mi juego, sabe que se puede fiar de mí. Antes me empujaba hasta el borde del abismo.

Me parece que hace poco usted descubrió quién era el espía que le contaba a Ferguson lo que hacía por las noches en sus años más jóvenes.

No lo entendía. Ferguson sabía a la hora que salía, a la hora que llegaba. Me imaginaba que pagaba a taxistas o a los porteros de las pocas discotecas de la zona. ¡Resulta que era mi madre! Ella le contaba lo que hacía.

¿Qué le parece lo que está haciendo el Barcelona?

Es un club parecido al Manchester en muchas cosas: son fieles a su filosofía y cuidan mucho de la cantera. Se va Thierry Henry y sale Pedro. Eso es fantástico, no hace falta gastar millonadas cada verano. El futuro está asegurado. Tiene las bases muy sólidas y el núcleo del equipo es también aficionado del mismo, tiene los colores en la sangre. Eso no tiene precio.

El Manchester no está jugando bien y parece que podría buscar un delantero centro nuevo. Se habla del jugador del Athletic Fernando Llorente o del madridista Benzema. ¿Es lo que necesita el equipo?

Las lesiones le han impedido a Wayne Rooney seguir creciendo, pero si está físicamente bien es un gran goleador. Quizá el entrenador busca refrescar la plantilla, es posible que dependamos demasiado de Rooney y que busque un ariete.

¿Qué le parece el portugués José Mourinho?

Es muy buen entrenador y prepara muy bien sus equipos. Sabe cómo proteger a sus futbolistas. Le encanta sentirse el centro de atención pero hay mucho de estrategia en ello. Estás con él o contra él. Cuando te enfrentas a un equipo suyo sabes que va a ser muy complicado, porque tácticamente están muy bien preparados y organizados. Defienden muy bien y si te los cruzas en dos partidos en Europa no te dan muchas opciones.

Cuándo usted le oía en rueda de prensa lazar dardos en dirección a Old Trafford, ¿cómo se lo tomaba el equipo?

Qué va, si todo lo que hace es divertidísimo. Yo me reía mucho.

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