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Laporta y su junta se gastaron 265.000 euros con tarjeta visa

Liga BBVA | Barcelona

Laporta y su junta se gastaron 265.000 euros con tarjeta visa

Laporta y su junta se gastaron 265.000 euros con tarjeta visa

enric fontcuberta

Ahora se estudia qué dispendio era obligado y cuál por placer

Mientras los socios y abonados del Barcelona miraban con recelo sus cuentas corrientes para ver si eran capaces o no de aguantar el pago anual de sus butacas en el Camp Nou, Joan Laporta y sus más cercanos en la Junta Directiva disfrutaban la vida a tutiplén. Con tarjetas Visa entregadas por el club (no trascendió si eran nominales), en sólo unos meses, según pudo saber AS (los que componen la temporada anterior), el gasto ascendió a 265.000 euros, aunque no se descarta que sean algunos más. La Due Dilligence sigue dando que hablar (y lo que dará) y descifra secretos que creían bien guardados, pero que el equipo de Sandro Rosell está dispuesto a denunciar públicamente cuando se haga oficial el resultado final del minucioso estudio.

Si hasta el momento no se filtró nada en relación al tema de las tarjetas es básicamente porque sigue en estudio que cantidad de la astronómica cifra fue desembolsada por temas profesionales de club y cuáles se destinaron a festivales particulares. Trabajan los auditores de KPMG en profundidad para acabar de aclarar el curioso apunte, y están convencidos los actuales responsables de la gestión del club que todo se explicará.

Entre las muchas tarjetas confiadas en su día, se hicieron dos secciones: la primera era a la que pertenecían a los directivos, con Laporta, como presidente, al frente; la segunda, más reducida, era para los empleados exclusivos, que podían echar mano de este servicio cuando lo creyeran oportuno. De ahí que se repase una por una las facturas depositadas en los archivos del departamento de contabilidad, uno de los más transitados en las últimas semanas.

Desfalco. Pero hay más datos a desvelar. Manejan los auditores movimientos de dinero altísimos en plásticos movidos por los ya exdirectivos. Y existe un caso concreto de uno que superó los 25.000 euros, cuando su misión era la de viajar con el equipo profesional, tenía el hotel concertado con la expedición y almorzaba con las directivas rivales: demasiadas dudas en el ambiente.

La cuestión es que cuanto más se rasca en los expedientes y en los libros de contabilidad, más material se obtiene y que mientras más se esfuerzan unos por frenar la sangría, más sorprendidos se quedan los estudiosos del caso de cómo se despilfarraron los miles de euros en el último año.

Cuando se acabe de realizar el estudio, Rosell valorará qué hacer con él, pero bastará que un asambleista solicite de manera pública en la reunión anual (a mediados de octubre) que se destape la verdad, para que el presidente ejecute. Será entonces cuando se confirme toda la información.

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