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"Xabi saca el balón y yo hago más la guerra"

El pasado 22 de diciembre se cumplió un año de la llegada de Lass al Madrid. El francés, poco dado a hablar, concedió a AS su primera entrevista de la temporada. En estas líneas hace un repaso de su vida, del presente, de Pellegrini, de sus compañeros, de sus aspiraciones, de todo...

¿Ha descansado mucho en vacaciones?

Sí, estuve con la familia. He podido desconectar un poco, pero cuando eres futbolista siempre estás enterado de lo que sucede. He podido limpiar la cabeza, pensar en otras cosas y compartir unos días con la familia y mis amigos. Eso siempre viene bien.

Su descubridor fue Guy Hillion. Él dijo de usted que era muy bueno jugando al fútbol, pero que estudiaba poco y le gustaban mucho las chicas

Es cierto que Guy Hillion me descubrió y me llevó de París al Nantes. Pero desde entonces no creo que me haya vuelto a ver. Entonces, no sé cómo él podía saber si iba o no al colegio. Es cierto que vivía en una zona difícil de París, donde los colegios no son los mejores, pero lo que pasaba es que yo, desde muy pronto, sólo pensaba en el fútbol. Me gustaba mucho y me centré en ello. Es verdad que dejé un poco de lado el colegio, pero no porque fuese mal estudiante sino porque me gustaba más el fútbol que estudiar.

Entonces, ¿era una manera de escapar de todo eso?

Sí, podríamos decir que era así. Pero la verdad es que en el colegio tampoco era un gamberro o un hablador. Era un chico tímido. No hablaba mucho y luego volvía a casa sin buscar problemas. No era el mejor alumno, pero tampoco el peor. Iba a lo mío y unas veces tenía buenas notas y otras malas. Eso sí, debo reconocer que no le daba al colegio la misma importancia que al fútbol.

¿Por qué dejó el Nantes?

En Nantes no se quisieron quedar conmigo porque era muy bajo.

¿Y el Le Mans?

Fue más un problema de comprensión. Me dijeron algunas cosas que no fueron respetadas. Así que a mitad de año recogí mis cosas y me marché. Dejé el fútbol y volví a mi casa (en París).

¿Pensó en dejar el fútbol?

Sí. No sólo lo pensé, sino que lo dejé entre los 15 y los 17 años. Durante ese tiempo estuve en casa, volví al colegio y salía con mis antiguos amigos en París.

Y afortunadamente para usted, apareció el Le Havre para rescatarle

Sí. Además, mi familia me decía que era una pena tener que dejarlo después de haberlo intentado. Pero es que no quería jugar, ni siquiera en un equipo en París. Sólo me apetecía, como mucho, jugar con mis amigos.

¿Estaba muy decepcionado con el fútbol?

Sí, fue un cúmulo de situaciones, unos momentos difíciles. Mis padres acababan de llegar a Francia desde Mali y no hablaban bien el francés. Tenía que valerme por mí mismo y hubo clubes como el Le Mans que se aprovecharon de toda esa situación. Eso me molestó y decidí que ya era suficiente.

Asegura que tiene cuatro factores que le han marcado su vida: los orígenes humildes, una carrera caótica, la confianza en sí mismo y el portugués Mourinho.

Más o menos podríamos decir que estas cuatro cosas definen lo que ha sido mi vida. Por un lado, lo que he tenido que resistir para llegar donde estoy hoy, saber cuáles son las dificultades en la vida y es verdad también que Mourinho, a día de hoy, es alguien importante para mí, alguien especial. Me apoyó en todo esto. Pero todas mis experiencias desde los 12 años hasta hoy me han permitido llegar al Madrid. Eso sí, de la misma manera que hoy estoy en el Madrid, mañana puedo jugar en Tercera División. Así que aprovecho lo que tengo y le doy gracias a Dios por lo que he conseguido. Lo disfruto porque nunca se sabe. Mire lo que le ha pasado a Pepe... Hay que aprovechar las cosas cuando se tienen y mientras duren.

Dijo de Wenger que sólo habló con usted el día que se marchó del Arsenal, que le hacía dudar de todo...

Mire, a día de hoy lo comprendo todo. Me he dado cuenta de que cuando le das la confianza completa a alguien no es bueno. Cuando llegué al Arsenal pensé que, al ser francés como yo, tenía muchas esperanzas. Y quizás la decepción por cómo transcurrió todo fue creada por mis propias expectativas. Salí del Arsenal decepcionado. A día de hoy, tengo que darle las gracias porque me enseñó que en el fútbol no hay que confiar en nadie. Ya no me volverá a pasar algo parecido. En el fútbol, la verdad está sobre el terreno de juego y nada más. En aquella época, yo era demasiado ingenuo. Cuando coincidí con Mourinho también era joven, pero todo fue distinto porque no me acogió como si fuera su hijo, aunque era el más joven del equipo y me ayudó mucho. Sin embargo, en el Arsenal llegué y fue todo lo contrario. No voy a decir que le tenga rencor a Wenger, pero bueno, en la vida uno no puede llevarse bien con todo el mundo. Respeto muchísimo todo lo que ha hecho, pero su comportamiento conmigo no fue muy bueno. Estas cosas pasan en la vida.

¿Y si le tocase trabajar de nuevo con él?

(Se ríe). Esa respuesta me la guardo.

¿Por qué su ídolo es Weah?

Porque cuando era pequeño y vivía en París, Weah jugaba en el Paris Saint-Germain. Soy africano, mis padres son africanos y él también. Además, me gustaba mucho el fútbol e iba a ver al PSG porque era el equipo de mi ciudad. Le veía marcar goles extraordinarios. (Ríe) Sí, sí, le admiraba mucho.

Y después Zidane, ¿no?

Sí, Zidane representa el Mundial del 98 que se jugó en mi país y en mi ciudad. Yo estaba en el centro de formación, soñaba con ser futbolista y ver a aquella selección y a Zidane fue algo maravilloso. Es cierto que no jugaba en mi posición, pero me identifico con él porque es muy humilde, como yo. Me gustan las personas como Weah o Zidane, que no hablan mucho y respetan sus orígenes.

¿Habla con Zidane ahora?

Le he visto un par de veces, pero la verdad es que Zidane es un poco como yo. Está en sus cosas y yo en las mías.

Cuando llegó al Madrid todo el mundo decía que era el nuevo Makelele. ¿Esta comparación le ha servido para desarrollarse y adaptarse?

Bueno, Makelele jugó en el Nantes y yo también. Estuvo en el Chelsea, como yo. Jugó en el Madrid y ahora soy yo el que está en este club. Logró jugar en la selección, igual que yo. Me ha servido compararme con él porque cuando empecé era mi ejemplo a seguir, mi modelo ya que también tuvo una carrera difícil. Jugó en el Nantes, el Marsella, el Celta He coincidido mucho tiempo con él en el Chelsea y en la selección y aprendí mucho. Todos los días me explicaba cosas. Si he llegado hasta aquí es, desde luego, gracias a mi trabajo, pero él me ayudó a mejorar, tanto mi manera de pensar como mi juego.

¿Habla mucho con él?

Sí. Me dice que tengo seguir entrenándome igual de fuerte, que no haga tonterías, que sea serio, que en el fútbol todo pasa muy rápido. Es como un hermano mayor. Lo que más admiro de él es que sobre el campo es un gran profesional.

Ya en el Madrid, ¿cómo vivió que el club tuviera que elegir entre Huntelaar y usted para jugar la pasada Champions?

No fue para tanto porque en realidad toda mi vida ha sido así. En el fútbol siempre hay que elegir. Incluso hoy hay mucha competencia para entrar en el equipo. No sé cómo ha sido la carrera de Huntelaar, pero en la mía siempre tuve que afrontar situaciones como esa. Incluso a veces hay 10 ó 15 jugadores para muy pocas plazas. La vida es así...

¿Por qué se adaptó tan pronto al Madrid?

Un día, si quiere, le acompaño al barrio donde vivía cuando era pequeño y podrá comprender si es fácil o no adaptarse a esto. Es el barrio de Belleville, en el distrito 20 de París, uno de los más pobres de la ciudad. Cuando llegué al Madrid todo el mundo se portó bien conmigo. Además, soy una persona que si no tiene preocupaciones y está centrada no necesita muchas cosas para adaptarse. En una ciudad como Madrid es muy fácil vivir. El único problema que tuve fue el idioma, pero no fue importante.

¿Por qué en el Madrid se hizo llamar Lass cuando en Francia usted es Diarra?

Cuando llegué aquí, quería que me llamasen Diarra, pero no fue posible porque nos denominaban Diarra I y Diarra II, y eso no queda bien. Así que tuve que pensar en una alternativa. De pequeño, mis amigos me llamaban Lass y fue lo que elegí para diferenciarme de Mahamadou. Pero en Francia me siguen llamando Diarra y me gustaría recuperarlo aquí algún día porque es mi apellido y el de mi familia.

¿Cuida de Benzema?

Intento ayudar a Karim de la misma forma que otros hicieron conmigo. Cuando llegué al Chelsea, gente como Claude (Makelele) o Drogba me ayudaron mucho porque no fue fácil, créame. Este ha sido el primer traspaso para Karim. Yo ya he vivido cinco y tengo más experiencia. El Lyon y el Madrid son totalmente diferentes. Además, el cambio siempre es difícil, hay que adaptarse a horarios diferentes e ir poco a poco.

¿Hay motivos para preocuparse por Benzema?

No los hay. Tiene 22 años y acaba de vivir su primer gran traspaso. Puede que su adaptación sea más lenta, pero no me preocupa en absoluto. Karim ha vivido siempre en casa de su familia, pero aquí está solo y claro, cuando llegas y está vacía no tienes la misma fuerza que cuando estás con los tuyos. Hay que dejar pasar el tiempo.

¿Es usted su 'hermano mayor'?

No, qué va. Estoy aquí por si me necesita, pero se maneja solo.

¿Qué le pide a Pellegrini?

Lo que más me gusta de Pellegrini es que tenemos una muy buena relación de trabajo. Cuando tiene algún problema conmigo, viene y me lo dice, y si necesito algún consejo sobre el terreno de juego, me lo da. Me ha entendido perfectamente, y también mi personalidad. Sabe que no soy muy hablador, que estoy aquí, intentando jugar lo mejor posible. Mientras ganemos estoy contento.

¿Prefiere jugar por delante o por detrás de Xabi Alonso?

A día de hoy estoy un poco entre las dos posiciones. Mi favorita es jugar por delante de la defensa, pero como Xabi está también ahí, me toca desplazarme un poco hacia un lateral. Esto me está permitiendo mejorar otras facetas del juego. No es mi posición natural, pero estoy aprendiendo mucho.

¿Qué aporta Xabi Alonso a su juego?

Es un futbolista muy limpio. Saca el balón jugado perfectamente y eso nos permite ganar tiempo. Él saca el balón y yo hago un poco más la guerra a su lado. Eso le da más tiempo a él para conducir la pelota.

También le hace las coberturas a Sergio Ramos en la derecha...

Sí. Con Sergio me entiendo muy bien, me encanta jugar con él. Es muy fácil entenderse con un jugador como él.

¿Cree que el equipo necesita fichajes en el mercado de invierno para suplir a Pepe?

Tenemos una muy buena plantilla, pero ésta es una pregunta para el entrenador.

Me decía que le alucina jugar al lado de Kaká o de Cristiano Ronaldo...

Cuando estaba en el Portsmouth, Cristiano me sacaba de quicio (risas). Ahora es tan diferente Le doy el balón y él hace el trabajo.

¿Y eso se lo ha dicho?

Sí, claro. Cuando jugaba con el Portsmouth o el Chelsea contra el Manchester United tenía que hacerle faltas porque me ponía de los nervios. ¡Era imposible ganarle en carrera!

¿Sabe que Capello y Benítez han dicho que el Madrid será invencible en marzo?

Pues ojalá sea así porque en marzo es mi cumpleaños y sería muy bonito (risas). Ahora en serio, es verdad que estamos en progresión, que vamos mejorando y creo que cuando pase el invierno y el frío estaremos muy bien. Pero asegurar que seremos imbatibles quizás sea demasiado.

Y más viendo cómo está el Barcelona

Uff, sí, al Barcelona lo tengo atravesado. Realmente estoy deseando que llegue el partido de la segunda vuelta porque en el del Camp Nou estuvimos tan cerca de ganar Pero eso sí, el mérito que tiene el Barça es enorme.

¿Cree que 2010 será un año muy importante para usted?

Sí, es un año importante en el club y en la selección francesa. Espero que ganemos uno o dos títulos y con la selección hay que olvidar el pasado porque hemos sufrido un cambio generacional. Al Mundial de Suráfrica tenemos que llegar con mucha humildad. Algo así como lo que ocurrió en 2006. Pero antes de esa cita hay muchos partidos que ganar...

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