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¡Maldita puntería!

Barcelona - Real Madrid | La contracrónica desde el lado blanco

¡Maldita puntería!

¡Maldita puntería!

Pellegrini varió la táctica, adelantó las líneas y al Barça (con Messi de titular) le costó hilvanar como acostumbra. Cristiano tuvo el gol de Drenthe y Valdés repitió faena grande. El Madrid no mereció perder. Esta batalla no está perdida...

Dignísimo Real. Las casas de apuestas habían registrado goleadas superlativas: 5-0, 6-2, 7-1... En los cines de toda España en los que se proyectó el Clásico, muchos devoraban palomitas convencidos de que Iker se iba a llevar un saco. Todo el preambular atmosférico destilaba una falta de respeto absoluto hacia el equipo que ha ganado más Ligas (31 a 19) y que, durante años, ha tenido al Camp Nou resignado a ese dominio jerárquico del club con más títulos del mundo. Ni el liderato permitía al Madrid partir con más opciones, en ese afán por crear una comparativa perversa que conduce a una confusión en el análisis. En Canaletas ya descubrí el sábado que el barcelonismo (correcto y civilizado) se las prometía felices pero asumía que "el Madrid siempre es el Madrid". Incluso, que en la sierra de la capital cayese a media tarde la primera nevada del otoño permitía profetizar un panorama más halagüeño para la 'cuestionada' tropa del 'cuestionado' Pellegrini. Los hechos nos dieron la razón...

Cristiano, ahí estaba. El año pasado fue Drenthe y en este ha sido Cristiano. El chileno varió su decisión inicial y apostó por el portugués para que hiciese valer su talento. Y llegó ese balón con el que sueñan todos los depredadores del área. Pase magnífico de Kaká y golosina para que CR9 diese la vuelta al mundo con su remate. Pero la colocó en vez de romperla. Valdés, una vez más, dio una vida más a ese gato azulgrana que lleva cosida en la camiseta la suerte del campeón. Después, Tarzán Puyol salvó tres goles con tres tapones antológicos. Y Benzema envió al cielo de Barcelona un gol cantado en el área chica. Conclusión: con otra puntería, ahora la gente estaría de fiesta en Cibeles y los culés preguntándose qué demonios está pasando. Pero no hay excusas y como dice el capitán Casillas: "Si pierdes con el Barça, se te queda cara de tonto".

Villarato. El asunto no deja de ser preocupante por redundante que sea. Conste que Undiano Mallenco me parece el mejor árbitro español de largo. Pero el sistema amedrenta y no hay manera de que se quiten de la cabeza (o del silbato, mejor dicho) la losa de apechugar con la caza de brujas de Sánchez Arminio contra aquellos que osen tocar al Barça. A Busquets le perdonó una amarilla sobre Cristiano que hubiera acelerado su expulsión. El pase del teatrero Alves en el gol de Ibra estaba en los límites de la legalidad (o los invadía, directamente). Y Piqué supo que se puede defender con las manos a Cristiano dentro del área porque no hay bemoles para pitar un penalti que hubiera cambiado el decorado. Da igual. El Villarato es así y nada le hará cambiar.

Guinness. Doy las gracias al amigo Pedrerol y los colegas de Punto Pelota por dejarnos vivir la previa del partidazo con tanta intensidad. Fue una experiencia que hizo más dulce la derrota...

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