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El Madrid repite once contra un Zenit de seda

Liga de Campeones | Zenit - Real Madrid

El Madrid repite once contra un Zenit de seda

El Madrid repite once contra un Zenit de seda

jesús aguilera

Jugarán los que ganaron al Betis. Arshavin, amenaza local

El partido es dramático para el Zenit y suculento para el Madrid. Los rusos perdieron en su estreno en Liga de Campeones contra la Juventus (1-0) y una derrota en casa les complicaría mucho la clasificación. Y no les queda otra cosa. A 14 puntos del liderato de la Liga rusa y eliminados de la Copa, su debut en Champions (ya jugaron Copa de Europa en 1985) se presenta como su única tabla de salvación. La temporada del Zenit se justifica desde aquí y desde hoy.

El Madrid, alentado por sus últimas cinco victorias, vive ajeno a esas urgencias. Ayer mismo Sergio Ramos se refirió al "Celtic" cuando fue preguntado por las fortalezas del rival. El lapsus no pasaría de anécdota si no fuera porque señala un preocupante desconocimiento y una inquietante tranquilidad. El Madrid afronta un grupo complicado que será venenoso si pierde hoy en San Petersburgo.

Además, sería un error subestimar el poder del fútbol ruso. Su fuerza emergente sigue la inspiración multimillonaria del fútbol inglés y el dinero infla a los clubes para hacerlos competir con los mejores de Europa. Y no los infla con aire. Es gas.

El Zenit es el alumno más aventajado de este proyecto restaurador. En 2006, Gazprom se hizo con su propiedad. Y fue mucho más que una inyección económica; fue un apadrinamiento estatal. No hay que olvidar que el actual presidente ruso, Dimitri Medvedev, fue antes presidente de Gazprom y para que todas las piezas encajen es natural de San Petersburgo y fiel del Zenit.

Gazprom, el mayor productor de gas natural del mundo (suministra al 25% de la UE) y la tercera compañía más grande del planeta, con casi medio millón de empleados, transformó por completo la fisonomía de un club que en 80 años sólo había ganado una Liga y un par de Copas. El efecto resultó inmediato. En 2007 el Zenit se proclamó campeón de Rusia y en 2008 ha ganado UEFA y la Supercopa europea. "Los stalinistas", como se conocía al club hasta 1940 por haberse fundado en la Fábrica Metalúrgica Stalin, habían cambiado el rumbo de su historia.

No sorprende la generosa apuesta de Gazprom si consideramos que es en San Petersburgo donde tiene previsto levantar Gazprom City, un centro de negocios que culminará con una torre de 300 metros de altura. En ese mismo entorno, junto al río Neva, se inaugurará en dos años el Gazprom Arena, un estadio para 60.000 espectadores que sustituirá al viejo Petrovsky (21.725 personas), donde hoy jugará el Madrid.

Al margen de la boyante situación financiera, el equipo de fútbol vive un momento de esplendor que está por encima de su pequeña crisis actual. Y si pongo tamaño a la crisis es porque el baile al Manchester en la Supercopa (2-1) cumple un mes, y porque el equipo viene de ganar 0-3 al Lokomotiv.

En este último partido jugaron los mismos futbolistas que lo harán esta tarde con la única excepción de Arshavin, que se lo perdió por tarjetas. La sensación de Basilea (aún conmueve su partido contra Holanda en la Eurocopa), será la principal amenaza del Madrid, siempre y cuando los astros le sean propicios. Porque Arshavin es un genio disperso y sólo eso justifica que ninguno de los grandes de Europa haya apostado por su fichaje, aunque dicen que el Tottenham lo tiene comprometido para diciembre.

Sin cambios. En el Madrid, Schuster anunció ayer que repetirá el mismo once del Ruiz de Lopera, lo que mantiene a Raúl en la titularidad y a Higuaín en el banquillo. También Marcelo conservará su puesto en detrimento de nuestra salud cardiaca. Si la teoría de las rotaciones no es un camelo, lo parece.

Y un aviso: el Madrid no gana fuera en Champions desde el 17 de octubre de 2006, cuando venció 1-4 al Steaua. Desde entonces, tres empates y tres derrotas. Entretanto, el Zenit merienda gigantes.

Advocaat, que entrenó a Robben, Van der Vaart y Van Nistelrooy con Holanda, prepara el secuestro del balón y pedirá rescate. Hará cierto frío (entre 10 y 5 grados), por lo que está permitido temblar.

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