Iker tiene dolores pese al guante especial
Iker todavía siente muchas molestias en el dedo meñique de su mano izquierda. Se produjo la lesión en el partido amistoso de España contra Francia el pasado 6 de febrero y tres días después le acabó de rematar un golpe contra el poste en el partido de Liga ante el Valladolid. Por eso, el meta ha jugado los últimos dos partidos con un guante de sólo cuatro dedos.
Es la mejor forma de evitar que la lesión vaya a más. Lo que peor lleva son los dolores, sobre todo si recibe balonazos sobre el dedo lesionado. Confiesa que lo que más le molesta es el canto de la mano y que jugar con un guante de cuatro dedos es extraño y le cuesta acostumbrarse, pero responde siempre con extraordinarias paradas. El mejor ejemplo de ello es que también utiliza una manopla de cuatro dedos para su mano derecha por un problema que tuvo hace un par de temporadas y su rendimiento nunca ha bajado. De momento, los médicos le están haciendo un seguimiento especial, pero no ven necesario que el portero tenga que dejar de jugar para recuperarse.
