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Entrevista | Fabio Cannavaro

Cannavaro: "He cumplido mis sueños"

Fabio Cannavaro cierra el 2006, el mejor año de su vida, vistiendo el blanco del Real Madrid, con el sentimiento de haber "cumplido" sus sueños de infancia, con la consecución del Mundial y un Balón de Oro, que siente como un cambio para la historia de los defensas.

Atiende a Efe ataviado con ropa deportiva de la firma a la que da su imagen y demuestra que es el prototipo de futbolista a la antigua usanza. Viste chándal cuando trabaja, ama el fútbol desde su infancia y lo siente en su corazón. El mismo que latía con fuerza en una banda de San Paolo, donde admiraba a sus ídolos en Nápoles.

Posa con naturalidad al ser retratado, la misma con la que responde directo y sincero cada pregunta. Su sonrisa de anuncio no la borra del rostro ni cuando se expone a las críticas y mantiene una mirada de seguridad tan azul, como el momento que atraviesa por su vida.

Elija tres imágenes que resuman su carrera

La primera, mi debut en el campeonato italiano con el Nápoles, la segunda cuando gané el título de Liga con la Juventus y la final cuando gané el Mundial con Italia. Levantado por todos mis compañeros, con la Copa del Mundo en mis manos es increíble, una imagen inolvidable.

¿Y cuál borraría de su currículum?

Ninguna, en mi carrera me ha gustado mucho todo.

Sin duda pasará a la historia por ser un central que gana el Mundial sin recibir una tarjeta, ¿cómo se puede explicar?

Difícil. Hice un Mundial increíble en el que estuve muy bien, concentrado y sereno. Es complicado no ser amonestado en siete partidos, pero ya lo había vivido en la Juve, donde jugaba con pocas faltas. El problema es aquí, en España, donde se muestran muchas amarillas. Eso no me gusta.

¿Cree que los árbitros miden diferente en Italia y España?

Sí, en Italia al árbitro le gusta más el contacto, aquí la fuerza y el contacto no le gusta a ninguno. Es más difícil para un defensa.

Se siente su orgullo cuando presume de haber salido de las calles de Nápoles.

Como todos los niños del mundo de mi generación he comenzado jugando en la calle y sobre todo en Nápoles, donde se juega siempre en plazas donde no hay porterías y las inventas. Recuerdo cómo poníamos ropa o las mochilas del colegio simulando los postes.

A los niños de Nápoles fue su dedicatoria del Balón de Oro.

Sí, porque todos los niños deben de tener un sueño. Cuando era pequeño el mío era jugar al fútbol y llegar a ganar el Mundial con Italia, eso sí, nunca pensé que llegaría a ganar el Balón de Oro (sonríe). He cumplido mis sueños y es bueno que cada niño tenga un sueño por cumplir.

Ahora, ¿los problemas de la sociedad actual complica más el futuro de los niños?

Por un lado no porque ahora existen muchas escuelas de fútbol, como comprobé con mi hijo mayor en Madrid, pero es cierto que antes no existían, sólo teníamos la calle para jugar y los niños éramos más listos, más vivos, elegíamos mejor el camino y sólo pensábamos en el fútbol todo el día.

Su trabajo de infancia recibió recompensa con su salto al Nápoles y en el primer entrenamiento casi lesiona a Maradona.

Le metí una patada increíble y me dijeron "Fabio, tranquilo", pero Maradona se metió por medio y me dijo "Tú tranquilo, juega normal, como sabes". Para cualquier napolitano Maradona es Dios, para nosotros siempre será un fenómeno que hizo ganar al Napolés dos 'scudettos', una UEFA y una Copa de Italia.

Antes de darle patadas soñaba desde una banda del campo como recogepelotas.

Siempre estaba en la banda en San Paolo. Vi de cerca los siete años de Maradona. Lo hacía por amor al fútbol, porque estaba Diego en Nápoles y al estadio iba mucha gente, me encantaba estar abajo y sentirlo. Tenía siempre un abono para la grada, pero prefería estar en el campo.

¿Quiénes eran sus ídolos? ¿Pedía autógrafos?

Siempre Maradona, pero como napolitano estaba Ciro Ferrara, un jugador ejemplo para la cantera y para mí como defensa. Yo era un aficionado más que se quedaba con la boca abierta cuando estaba cerca de Maradona. Tenía muchos autógrafos de Careca, de Carnevale.

¿A qué renunció Fabio Cannavaro por ser futbolista?

A mucho. Siempre he sido responsable. Con 18 años, cuando todos mis amigos salían con chicas y a discotecas, yo siempre estaba en mi casa porque el domingo tenía que jugar. Muchos compañeros míos salían y yo me quedaba en casa. En vacaciones iba al revés de mis amigos, yo trabajaba con el equipo en pretemporada.

¿Es la fuerza mental la clave de su éxito?

Pienso que sí, porque en mi cabeza siempre estuvo ser un jugador de fútbol, ganar, eso es importante. Yo sólo miraba el fútbol, el resto no me importaba nada.

Sus primeros pasos los da en Nápoles, el equipo de su vida.

Fue muy importante nacer como futbolista en Nápoles porque el napolitano es diferente, es más listo, se sabe adaptar a todo. Comenzar jugando en el equipo de mi corazón fue increíble para mí.

Con el Parma saltó al panorama europeo.

En Parma coincidí con muchos jugadores que se hacen importantes, gané una Copa de la UEFA y fueron años muy buenos para mi carrera por mi crecimiento en un sitio tranquilo donde el jugador sólo piensa en jugar.

Pasó al Inter de Milán y no triunfó. ¿Qué ocurrió?

Se cruzaron las lesiones. Tenía un problema en la tibia por haber jugado muchos partidos. El primer año hicimos buen campeonato, segundos en Liga y semifinales de Champions. El segundo fue muy malo, estuve siempre lesionado.

Sin embargo salta a la Juventus. ¿Guarda lo bueno, con los triunfos en Liga, o el triste final extradeportivo?

Para cualquier futbolista no vale ese final. Para mí lo importante es ganar dos años con la Juve, jugando de una forma increíble. Es el equipo donde he conocido gente muy buena, que vive por el fútbol.

¿De qué técnico ha aprendido más en su carrera?

He tenido muchos, pero creo que Ancelotti ha sido el hombre que me permitió ser un buen defensa. Antes de coincidir con él jugaba marcando hombre a hombre y me enseñó a defender en zona. Si marcas individual se ven los fallos, si lo haces en equipo todos los jugadores rinden bien.

Su Balón de Oro ha creado polémica al recaer en un defensa. Hasta se dice que no lo recogió, que lo despejó.

A mi casa (sonríe). Mucha gente ha criticado que me den el Balón de Oro, es normal, pero la mejor respuesta es estar nominado también a mejor jugador FIFA del año. La gente piensa que si uno gana el Balón de Oro debe ser el futbolista más técnico y es un premio a todo el año, he jugado siempre bien. No lo dan porque uno haga malabarismos con el balón. Cuando gané el Mundial para todos fui el mejor y ahora que me dan el premio lo critican.

¿Qué razones ha encontrado?

A la gente no le gusta que un defensa gane el Balón de Oro, porque para muchos no podemos luchar por un premio así. Espero que mi premio sea un cambio para la historia. Soy afortunado porque este año muchos delanteros no han jugado bien, no han brillado en el Mundial, por eso ha ganado un Mundial la defensa. Siempre jugadores como Maldini, Baresi o Roberto Carlos han merecido ganarlo, pero coincidía con una temporada en la que un delantero se les adelantaba porque marcaba muchos goles, pero este año no ha sido así. He ganado el Mundial, he jugado bien y ningún delantero lo ha hecho igual.

¿Qué sueña ganar con el Real Madrid?

Es importante ganar, no sé el título. Estamos en un año en el que la gente quiere ganar. Somos el Real Madrid y tenemos que jugar bien, pero lo que al final importa a todos es ganar y todos los títulos tienen la misma importancia.

¿Por qué aún no se ha visto al verdadero Cannavaro?

Tras ver los partidos del Mundial, donde fui un jugador increíble, es imposible mantener ese nivel. Si fallo en un partido la gente dice que no estoy bien, pero si miras mi trayectoria en el Real Madrid he hecho partidos buenos, otros normales y tres malos. Son los que provocan que digan que no estoy bien, pero estoy tranquilo porque sé que Liga y Champions son muy largas. En el camino puedo aportar cosas muy buenas a mi equipo.

¿Es feliz en Madrid?

Me gusta mucho. He conocido muchas cosas de Madrid, casi todo menos la noche porque siempre estoy en casa. Estoy muy bien, me gusta la gente, la comida y el clima, aunque últimamente llueve mucho. Soy muy feliz en el Real Madrid.

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